El jurista Baltasar Garzón, presidente de Convocatoria Cívica

El ex fundador de Intervida denuncia a Baltasar Garzón y Montserrat Tura

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Rafael Puertas lleva a Anticorrupción el proceso judicial que lo apartó de la extinta ONG y acusa a sus responsables de presunta estafa, apropiación indebida y tráfico de influencias

Barcelona, 19 de enero de 2017 (09:09 CET)

El escándalo de la ONG Intervida, que desapareció como marca en 2013 tras un proceso judicial de una década, vuelve a las portadas. Uno de los dos fundadores de la organización, Rafael Puertas, ha denunciado ante la Fiscalía Anticorrupción al ex juez Baltasar Garzón y la ex consejera catalana de Justicia, Montserrat Tura, además de a otros cargos públicos de la Generalitat, antiguos administradores de la ONG durante su intervención judicial y empleados de la actual Educo, entidad que absorbió lo que quedaba de Intervida hace cuatro años.

Puertas acusa a todos ellos de hasta tres presuntos delitos, como son estafa, apropiación indebida y tráfico de influencias. Además, a Garzón le atribuye también la denegación de auxilio, encubrimiento de delito y omisión de perseguir delitos.

En una rueda de prensa este lunes Puertas ha acusado a Garzón de iniciar en 2007 --año de la apertura de la investigación-- una "persecución legal" contra él y de permitir que los nuevos gestores de Intervida destinasen a otros fines el dinero recaudado a través de padrinos y donaciones, dejando sin ayuda humanitaria y en la "indigencia absoluta" a 4 millones de personas.  

En 2012, cinco años después de la apertura de la investigación, la Audiencia Nacional archivó el caso, al no poderse acreditar que sus responsables cometiesen el delito de estafa del que se les acusaba: presuntamente desviar 200 millones de euros de los padrinos de la organización.

Destrucción de proyectos

En la denuncia ahora presentada ante Anticorrupción, el ex responsable de Intervida acusa también a los gestores que se hicieron cargo de la ONG de destruir el 80% de los proyectos que mantenía, así como de estafar supuestamente a 200.000 padrinos españoles que, entre 2007 y 2010, continuaron aportando donativos.

La denuncia todavía ha de ser admitida a trámite por la fiscalía. El otro cofundador de Intervida, Eduardo Castellón, no comparte las acusaciones y se ha desmarcado del proceso.
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