El Govern y la oposición aprueban que CatalunyaCaixa siga en manos públicas

stop

PROCESO DE VENTA

Andreu Mas-Colell, Artur Mas y Francesc Homs tras la reunión del Consell Executiu / Generalitat

05 de marzo de 2013 (21:56 CET)

Con matices, y con la sensación de que el Govern de Artur Mas no ha seguido con una mayor determinación el proceso de la venta de CatalunyaCaixa, la oposición ha visto como un mal menor que la entidad siga en manos públicas, y esté ligada al Frob durante, como máximo, tres años más. El Frob ha decidido no vender la entidad, al entender que no ha habido buenas ofertas, y que los bancos que se habían interesado, como el BBVA o Santander, han ofrecido mucho menos de lo esperado.

El Govern, en todo caso, se mostró este martes mínimamente satisfecho, con la convicción de que el Gobierno central ha entendido, esta vez, las peticiones de la Generalitat. Esa fue la interpretación del conseller de Presidència, Francesc Homs, quien quiso constatar que el Gobierno de Mariano Rajoy se habría “comprometido” a respetar las “raíces catalanas” de la entidad, y a no "malvender" CatalunyaCaixa, esperando mejores ofertas.

Vender los mejores activos

Pero no se trata de mantener o no las “raíces catalanas” de una entidad que ha sido una de las grandes referencias de muchos catalanes en los últimos decenios. La cuestión es que no es atractiva, en estos momentos, para los potenciales compradores. Una de las posibilidades que se manejan es que se trocee, como podría pasar con Bankia, vendiendo los mejores activos. Bruselas vigilará en todo momento esa operación.

El diputado de CiU, Antoni Fernández Teixidó, responsable de Economía en la pasada legislatura, y que siguió con especial atención todo el proceso de fusiones de las cajas catalanas, no ve esa posibilidad de forma tan inmediata. Considera que, por ahora, “está bien que haya quedado en manos del Frob”, aunque no celebra la decisión.

¿Habrá compradores a corto plazo?

Para Fernández Teixidó “CatalunyaCaixa podría venderse antes de que el Frob cumpla el plazo que le marca Bruselas”. Es decir, para el diputado de CiU, la entidad podría ser adquirida en los próximos meses. Eso sí, siempre que haya una percepción de que la economía ha comenzado a remontar. Y, por ahora, no es el caso. Pero Teixidó diferencia claramente Bankia de CatalunyaCaixa. “Bankia se deberá trocear, porque tiene una gran dimensión, y en el caso de CatalunyaCaixa no debe ser así, porque es más asequible para un posible comprador”.

¿La mejor de las mejores posibilidades? Para Teixidó la salida sería que una entidad extranjera se acabara quedando la antigua caja catalana.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ofreció esos incentivos a los propios dirigentes catalanes, al señalar que la entidad no se podía “malvender” porque es “extremadamente solvente” tras la inyección de capital que llegó a cargo del fondo de rescate europeo. Sin embargo, el Frob valoraba la entidad en unos 1.000 millones. Y los bancos no ofrecían más de 100 o 200 millones de euros.

Los recelos del PSC


El portavoz parlamentario del PSC y responsable del área económica, Maurici Lucena, reprocha directamente al conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, que no haya estado más presente en toda la operación sobre CatalunyaCaixa, una entidad históricamente vinculada, sin embargo, a los socialistas. “Llama la atención la posición pasiva que ha mostrado el Govern”, señala, para defender, a corto plazo, que el Frob haya decidido no vender la entidad. “Depende, en todo caso, de lo que costará a los ciudadanos”.

Esa es también la opinión del diputado de Ciutadans, Jordi Cañas, quien insistió en recuperar en esta legislatura la comisión parlamentaria sobre las cajas, para seguir el proceso de fusiones. “Lo que debemos saber y eso es responsabilidad del Frob, es que ofertas se han hecho, y cuánto le va a costar a la ciudadanía, además de reclamar cuándo estas entidades volverán a facilitar el crédito”, asegura.

Queda tiempo para mejorar la entidad

Juan Carlos Amaro, profesor del Departamento de Dirección Financiera de Esade, sostiene que la salida de CatalunyaCaixa no pasa por “malvender” activos o sociedades, y que lo que ha decidido el Frob puede ser mejor para el contribuyente y para la imagen externa. Ahora bien, y aquí coincide con Teixidó, “la entidad, a medio plazo, debe estar en manos privadas”. ¿Es posible? “Hay tiempo, y la situación económica mejorará”, insiste Amaro, con la idea de que en ese lapso también se puede sanear más la entidad.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad