El metro de Madrid se hunde con su estructura sobredimensionada

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El gasto se triplica en 10 años por el aumento de estaciones pero el número de viajeros cae en picado desde el 2007. Europa reclama a la Comunidad por las previsiones incumplidas

La estación de Sol del metro de Madrid. | EFE

13 de mayo de 2014 (22:05 CET)

El metro de Madrid ha recibido como ningún otro sistema público en España una inyección económica millonaria durante los últimos 10 años: el gasto de personal ha aumentado el 100% y el número de estaciones, el 50%, según los propios datos de Metro de Madrid.

Con 326 estaciones y 324 kilómetros de líneas (más del triple que el metro de Barcelona), los gastos de explotación se han disparado en la última década: de los 300 millones de euros en 2001 a los 1.100 millones de 2012. Todo ello para atender a una demanda que apenas ha aumentado el 15% en ese período pero que acumula una caída sin freno desde 2007.

El número de viajes ha disminuido el 20% en los últimos siete años y la tendencia continúa. En febrero pasado la bajada fue del 2,4%, frente al crecimiento experimentado en el resto de ciudades españolas, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística.

Europa pide explicaciones

El Tribunal de Cuentas Europeo ha reclamado a la Comunidad de Madrid por la sobredimensión de los proyectos de ampliación que han recibido fondos europeos. El último fue la prolongación de la línea 11, que sólo ha recibido el 18% del tráfico que había previsto la Comunidad de Madrid.

El metro ligero a Pozuelo y Boadilla, inaugurado por la expresidenta y conductora de coche Esperanza Aguirre, ha sido uno de los fracasos más sonados. La infrautilización del servicio hace que cada viaje cueste a las arcas públicas más de 4 euros por usuario frente a los 1,30 que se paga por billete.

“Se ha realizado una ampliación del metro con criterios electoralistas, sólo para ganar votos en determinados barrios. El metro es un sistema muy caro si no se garantiza una demanda mínima. En muchos lugares hubiese sido preferible optar por otras opciones más económicas como el autobús”, asegura la diputada de UPyD, Loreto Ruiz, que pidió explicaciones sobre las políticas de transporte en la última comisión de Transportes, Infraestructuras y Vivienda de la Comunidad de Madrid, celebrada la semana pasada.

Menos frecuencia

Para soportar el creciente gasto de funcionamiento del metro de Madrid, el gobierno regional de Ignacio González (PP) tuvo que acordar un Expediente de Regulación de Empleo, ERE, de casi 600 trabajadores el año pasado para reducir los costes laborales y también recortó de forma drástica la frecuencia durante las noches y fines de semana, una medida que ha hecho que los usuarios migren a los autobuses o cercanías.

El viceconsejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda, Jorge Carabante Muntada, ha reconocido la reducción de viajeros en el metro, pero resalta que el hecho no es responsabilidad del gobierno autonómico sino de la menor actividad económica y de ocio.

“Si bajan los usuarios de metro y suben en el autobús no es un fracaso porque hay que analizar el transporte público como algo integral”, explicó el viceconsejero que asegura que la tendencia se revierte y hay signos de recuperación en algunas franjas horarias.

Recursos adicionales


El metro ha iniciado la búsqueda de recursos extraordinarios por diferentes vías. El año pasado firmó un acuerdo por tres millones de euros con la compañía Vodafone para rebautizar hasta el 2016 la estación de Sol como "Vodafone Sol". Además, ha ejecutado trabajos de asesoría para los metros de Quito y Santo Domingo y próximamente comenzará con el metro de Lima por lo que recibiría 20 millones de euros en 10 años.
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