El pago de la deuda española enfrenta a CiU con ERC

stop

DEBATE SOBERANISTA

Ramon Tremosa, en un acto de las europeas./EFE/Jaume Sellart

13 de mayo de 2014 (21:46 CET)

El independentismo lo ha impregnado todo. Pero los partidos políticos son herramientas de carácter ideológico, que defienden principios y horizontes socio-económicos, aunque están enraizados en un territorio, claro. Pero en CiU se ha instalado ya un cierto temor por perder la condición de “instrumento político”. Dirigentes de Convergència, y, en mayor medida en Unió, defienden que los postulados ideológicos deberían ser determinantes.

Ese contraste ya se ha producido. El candidato de CiU en las europeas, el economista Ramon Tremosa, --insoportable para algunos, extremadamente lúcido para otros en el seno de la federación nacionalista-- cargó este martes con dureza contra Esquerra Republicana. En juego estaba el pago de la deuda del Reino de España, que afecta a Catalunya y al conjunto de los españoles.

Una deuda "no legítima"

El candidato de Esquerra, el filósofo Josep Maria Terricabras, --que no es militante de ERC-- se permitió el lujo, junto con el número dos, Ernest Maragall –un ex conseller de la Generalitat-- de cuestionar el pago de la deuda, y poner sobre la mesa una posible quita.

En eso está la izquierda más combativa, como la CUP, que entiende que una parte de esa deuda no es “legítima”. En ese combate por parte de un electorado compartido, en el contexto de unas europeas en las que se debe decidir sobre un modelo económico y social de Europa, Terricabras propone que “las deudas tremendas que tienen algunos estados periféricos de la UE se aparquen temporalmente y como mínimo una parte”, que se pueda destinar, posteriormente, para reactivar la economía como recursos públicos.

El "miedo en Europa"

Terricabras ha defendido esa posición ante la sede de la Comisión Europea en Barcelona, en el Paseo de Gràcia. Según el candidato de ERC, esos estados endeudados, como España, deberían pagar la deuda pública contraída hasta el 60% del PIB, y el resto “mutualizarla” en eurobonos, y pagarla con un plazo de 20 0 25 años.

Tremosa replicó con celeridad. CiU considera que ha podido encontrar un flanco débil en Esquerra Republicana, presentando a la federación nacionalista como una formación “seria”, frente a propuestas más descabelladas de los republicanos.

“Plantearse no pagar la deuda es algo peligroso y eso provoca miedo en Europa”, aseguró Tremosa, quien se preguntó si el presidente de ERC, Oriol Junqueras, comparte las tesis de Terricabras. “Me gustaría saber qué dice Junqueras, en su condición de ex diputado europeo, cuando escucha ese tipo de advertencias”.

La seguridad jurídica

El economista, que repite como candidato de CiU al Parlamento europeo, ha ido un paso más lejos: “Los catalanes no podemos ir a Europa asegurando que queremos un estado para hacer las cosas mejor y después decir que no pagaremos la deuda, porque la deuda pública es la riqueza financiera de los pobres y romperíamos lo que decía Keynes, el principio básico de la civilización, que es la seguridad jurídica”.

El caso es que ERC lleva esa propuesta en su programa electoral, con el nombre de Pacto Europeo para la Deuda, que se ha basado en una propuesta del Consejo de Expertos económicos del Gobierno alemán.

Las tesis de Alfredo Pastor

Lo curioso es que el mundo de la academia defiende algunas propuestas similares, desde la convicción de que las deudas, en el pasado, nunca se han pagado en su integridad. Lo apuntaba el catedrático de Economía Alfredo Pastor en un reciente artículo en La Vanguardia. “Los que entienden de esto debían de saber, ya en el otoño de 2007, que esas deudas nunca se han pagado en su integridad en crisis pasadas, que no es justo que la pérdida de inversiones fallidas recaiga íntegramente sobre la parte deudora, y que el exceso de deuda es un obstáculo insalvable para el crecimiento”.

Pero CiU cree, o lo considera Tremosa, que por ese flanco puede debilitar las expectativas electorales de Esquerra. En juego está la hegemonía por el liderazgo del soberanismo, y, por tanto, por la viabilidad del proceso soberanista en Catalunya.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad