El proyecto soberanista, herido

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ESCÁNDALO POLÍTICO

Artur Mas, este martes en el Palau de la Generalitat./EFE/Marta Pérez

19 de marzo de 2013 (21:41 CET)

En las últimas semanas, pero, principalmente, en los últimos días, dirigentes de Convergència, y de Unió Democràtica repiten una idea de forma insistente: el President Artur Mas sigue sin haber interiorizado ni digerido los resultados electorales del 25N. Ya ha pasado un tiempo, y Mas debería haber reaccionado, se insiste. Lo que se le pide a Mas, con muchos frentes abiertos, es que sea capaz de “marcar la agenda política”.

Y, aunque se considera que el proyecto soberanista tiene su calendario fijado, no es menos cierto que los dirigentes más veteranos de la federación nacionalista desean que Mas se concentre en “un sinfín de cuestiones políticas y económicas que están sobre la mesa, en Barcelona y en Madrid”.

El calendario ya está fijado, a otra cosa

Precisamente porque hay un calendario, con la idea de convocar una consulta en 2014, esos mismos dirigentes piden a Mas que “reaccione y lidere”. Dicho de otro modo, que no sea Esquerra Republicana, una fuerza política que se permite el lujo de estar en la oposición, quien marque todos los pasos de la política catalana, cosa que está haciendo ahora.

Aunque algunos dirigentes de CDC, lo que demuestra la preocupación que causa el momento, valoran que Oriol Junqueras “actúe de contención”, cargando contra Madrid y explicando que la situación financiera es insostenible por culpa del Gobierno central.

Liderazgo de CDC

El clamor a favor de un mayor liderazgo de Mas, sin embargo, se repite en los últimos días. Pero los frentes de Mas se han ampliado. La imputación de Oriol Pujol Ferrusola en el caso ITV es un duro golpe, primero, para la familia Pujol, con un enorme ascendente en Mas y en Convergència.

Y su imputación ha comportado que Oriol Pujol deje sus responsabilidades en el partido, como secretario general, y en el Parlament, como presidente del grupo parlamentario. Seguirá de diputado raso, y adoptará, se espera, un perfil bajo para concentrarse en su defensa durante el proceso judicial.

Para un partido como Convergència, necesitado de dirigentes fuertes, que transmitan confianza en sus militantes, ello supone un serio problema. El conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig, que sigue siendo un referente para la militancia, se fue apartando de sus tradicionales actos por toda la geografía catalana. No quería impedir que Oriol Pujol marcara su impronta como secretario general.

Ahora, tras el comité ejecutivo de Convergència, de este martes, Josep Rull, secretario de organización, y Lluís Corominas, vicesecretario general de Relaciones Institucionales, formarán una bicefalia para llevar el partido que se antoja “provisional”.

Congreso extraordinario

Mas lo sabe. Él nunca ha dominado las estructuras internas de Convergència. Tenía otra responsabilidad. De hecho, sólo las llegó a dominar Felip Puig, tras un tándem con el fallecido Pere Esteve, ex secretario general del partido. Lejos quedan los tiempos de Miquel Roca, hacedor y transformador de lo que fue un movimiento entorno a Jordi Pujol a un partido político organizado.

¿Consecuencias? Varios dirigentes de Convergència ven inevitable un congreso extraordinario. Porque el proceso judicial de Oriol Pujol puede alargarse en el tiempo.

Y lo que Oriol Pujol pretende, la “reparación” si es declarado inocente, se antoja complicada. “Un partido como CDC no puede ofrecer una imagen de provisionalidad”, se insiste.

En un congreso extraordinario, a pesar de que CDC es un partido muy disciplinado, siempre puede haber sorpresas. Está en juego la línea política adoptada tras el 25N, un proyecto soberanista que ha chocado contra un muro, y hay que tener en cuenta una situación económica que puede llevar al colapso a la Generalitat.

El 'factor' Homs

Así las cosas, varios dirigentes de Convergència responsabilizan ya al entorno de Mas de la falta de cintura del President. El centro de esas críticas es el conseller de Presidència, Francesc Homs, imperturbable al desaliento. Homs aseguró este mismo martes que el Govern no variará su estrategia ni sus acuerdos con Esquerra Republicana, y que es el Gobierno central el responsable de la falta de diálogo.

Pero a Homs le achacan “el error” en la organización de la campaña electoral, sus negociaciones sobre la declaración de soberanía en el Parlament, dejando en la estacada al PSC, la filtración a La Vanguardia de la reunión de Mas con sus consellers en el Palau de Pedralbes, con el mensaje de que todo el Ejecutivo catalán está abierto al diálogo.

Y no olvidan que Homs influyó de forma sustancial en que Mas decidiera adelantar las elecciones, tras comprobar el impacto de la manifestación independentista de la Diada.

Más flexibilidad del déficit

Los frentes, por tanto, son notables: un entorno que no le ayuda; un presupuesto que no se presenta porque ERC no quiere aprobarlo con el 0,7% de déficit; la espera a que Bruselas flexibilice ese déficit a España y el Gobierno central lo traslade a las autonomías –el Consejo de Política Fiscal y Financiera podría este jueves abrir esa puerta--; la reorganización interna ahora de Convergència; o la presión de ERC para que la consulta soberanista se pueda, incluso, avanzar.

En ese contexto, Mas busca también cómo explorar una aproximación al PSC. Fuentes socialistas admiten que el contacto entre Mas y Pere Navarro es periódico, pero el PSC sigue sin ver claro cómo puede ofrecerse de socio y en qué condiciones.

Ofensiva mediática

Todo ello está llevando a Mas a una situación desesperada. “El President sabe qué se puede hacer y está en ello”, sostiene un dirigente de Convergència cercano. Pero el ocaso de Mas se podría acercar, si no hay una reacción inmediata.

En cualquier caso, Convergència se ha puesto las pilas para explicar la situación. La relación con los medios de comunicación públicos y privados afines se quiere aprovechar. El diputado Jordi Turull, que sustituirá a Oriol Pujol al frente del grupo parlamentario; Josep Rull, y Lluís Corominas, que formarán una bicefalia al frente de la secretaria de CDC, todos ellos protagonizarán entrevistas en Rac1, TV3, Catalunya Ràdio, Catalunya Informació y 8 TV a lo largo de este miércoles.

Hay que explicarse. Y Convergència necesita hacerlo con urgencia.
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