El PSC se blinda ante los críticos y rechazará llevar al Congreso la consulta soberanista

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FUTURO SOCIALISTA

Pere Navarro, en el último consejo nacional del PSC./EFE/Alberto Estévez

13 de enero de 2014 (20:42 CET)

Rien ne va plus. Todo está ya decidido. El PSC tomó una decisión y la quiere mantener, asumiendo todas las consecuencias.

La ejecutiva del PSC mantuvo este lunes su determinación para votar en contra de la resolución que apoya CiU, ERC, ICV y la CUP para llevar el referéndum de autodeterminación al Congreso, y pedir, para poderlo celebrar, que se transfiera la competencia a partir del artículo 150.2 de la Constitución.

Esa decisión es consecuencia de la que tomó el consejo nacional del partido por una amplia mayoría, del 83%, en voto secreto, reclamado por el sector crítico. Pero los diputados que consideran que rechazar esa resolución, que se votará este jueves en el Parlament, puede constituir un grave error, siguen trabajando para lograr, por lo menos, una abstención.

Esa abstención, sin embargo, no llegará. Los diputados Àngel Ros, Marina Geli, Rocío Martínez, Núria Ventura y Joan Ignasi Elena tendrán que tomar una decisión en el último momento. Si se abstienen o votan a favor de la resolución serán expulsados del grupo. Esta vez, la determinación de la dirección del PSC, con Pere Navarro a la cabeza, es clara. No hay dudas.

Dejar el acta de diputado

Fuentes de la dirección admiten que algunos de esos diputados podrían dejar el grupo. Una de las posibilidades es que ellos mismos no se presenten a la votación, y entreguen el acta de diputado. Podría ser la opción de Joan Ignasi Elena y Marina Geli, que quieren optar ya por caminos personales diferentes a los del partido, al entender que no pueden renunciar a principios políticos que, de hecho, siempre han defendido.

El caso de Ros y Martínez, podría ser diferente. Discrepan sobre la dirección política de Navarro, pero optan a nuevas responsabilidades públicas. Ros quiere ser reelegido como candidato a la alcaldía de Lleida, y Martínez opta a las primarias de las elecciones a la alcaldía de Barcelona.

Pero lo que ocurra en esa votación puede influir en otros cargos y cuadros del partido. Manel Nadal, ex secretario para la Movilidad con el gobierno tripartito, afirmó este lunes en su cuenta de twitter que dejará el partido si se acaba expulsando a algún diputado. En el territorio catalán, en comarcas netamente nacionalistas, los concejales y cuadros del PSC no saben cómo explicar la política socialista sobre el derecho a decidir, y las bajas podrían incrementarse.

Una votación sin utilidad

Eso es cierto, pero lo es también que el PSC no quiere seguir la estela de CiU y ERC, y que una abstención, como le piden los diputados críticos, supondría, en realidad, hacer el juego a las posiciones soberanistas, máxime cuando toda la clase política catalana es consciente de que esa petición al Congreso no tendrá ninguna traducción práctica, y sólo servirá para cargarse de razones y buscar un choque frontal con el Gobierno del PP.

Existe una última posibilidad. Los diputados críticos, cinco del total de 20 con el que cuenta el PSC en el Parlament, podrían defender una resolución propia, en la que se defendiera un proyecto federal, y rechazar la de CiU y ERC, como pide la dirección. Pero la resolución que se votará es de lectura única, y eso quiere decir que no se admiten enmiendas: o se vota a favor, o en contra, o se vota abstención. No hay más.

La opción del PSOE

Por ello, el portavoz parlamentario del PSC, Maurici Lucena, aseguró que se buscarán “salidas imaginativas”, pero todo depende de la voluntad de la Mesa del Parlament, en manos de los soberanistas.

No hay más. Rien ne va plus. El PSC puede romperse el jueves, a la espera de lo que pueda ocurrir el miércoles, en la reunión del grupo parlamentario.

El PSC se encomienda al PSOE, después de que Alfredo Pérez Rubalcaba haya gestionado ya con el presidente del Congreso la creación de una subcomisión en la comisión constitucional para reformar la Carta Magna. El PSC defiende que, tras una reforma, con los retoques necesarios para mejorar el encaje de Catalunya en España, se sometiera a referéndum, pero no quiere seguir más los proyectos soberanistas de CiU y de ERC.

¿Se trata de un error? El tiempo lo dirá. Pero es la decisión del PSC, avalada por su consejo nacional, el máximo órgano entre congresos.
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