Portavoces de los principales partidos que se presentan en las elecciones del 10-N. Foto: Efe

Sánchez seguirá en manos de Iglesias pese a ganar las elecciones

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El PSOE necesitará un pacto de izquierdas o la abstención del PP para gobernar, y Vox se proclamará como la tercera fuerza política

Barcelona, 03 de noviembre de 2019 (13:18 CET)

El próximo domingo 10 de noviembre se celebrarán las cuartas elecciones en cuatro años que pretenden resolver el bloqueo político actual en el que no se configura ningún acuerdo para formar gobierno. Según las recientes encuestas, las elecciones las volvería a ganas el PSOE, que perdería sin embargo votos respecto a las pasadas elecciones del 28 de abril y se quedaría con el 27,3% del total de los votos de los españoles.

Esto significa que se quedaría con 121 escaños, dos menos de los que posee actualmente. El partido resiste gracias a la promesa cumplida de la exhumación de Franco pero no compensa la factura de la agitación independentista.

Si los resultados que se prevén se muestran en las urnas, supondría una amenaza para Sánchez por las probabilidades de que el bloqueo se perpetúe tras el 10 de noviembre, como lleva arrastrando el Parlamento en los últimos meses. Ninguno de los bloques conseguiría los 176 diputados para la mayoría absoluta.

PSOE, Podemos y Más País en conjunto se queda en 157 escaños, ocho menos que la actual mayoría entre PSOE y el partido de Pablo Iglesias. Por otro lado, la encuesta indica que el bloque de la derecha crece y se queda solo a cuatro escaños del que forma la izquierda.

El auge de la extrema derecha se constata

PP, Cs y Vox, pero también Navarra Suma, se quedarían en 153 escaños, mucho más cerca que en abril cuando sumaron 149. Por su parte, Ciudadanos cedería parte de sus votos al PP y Vox y terminaría por hundirse pasando de 57 a 14 diputados.

El PP subiría a 91 escaños (desde los 66 actuales) quedando por segunda vez consecutiva en segunda posición y consiguiendo el 21,2% de los votos. El verdadero cambio en estas elecciones vendría por el auge del partido de extrema derecha Vox, que se consolidaría como tercera fuerza política con 46 escaños, respecto a los 24 que logró en las pasadas votaciones.

Esto significa que le confiarían su voto un 13,7% de los españoles, nutriendose especialmente del desplome de ciudadanos. El partido liderado por Albert Rivera veria sus 57 escaños reducidos a 14, con únicamente el 8,3% de los votos. Por su parte, Unidas Podemos también retrocede: 12,4% de votos y 31 diputados, frente a los 42 que logró en abril.

Los partidos que se suman esta vez son la CUP, el más independentista de Cataluña, y Más País, que preside Íñigo Errejón. El partido radical catalán conseguiría representación en el Congreso con dos escaños, mientras Más País lograría cinco representates.

La encuesta, que recoge El País, se basa en una muestra de 2.002 entrevistas realizadas entre el 23 y el 29 de octubre, después de que se hiciera pública la sentencia del procés y poco después de exhumarse los restos de Franco el 24 de octubre.

El PSOE, según esta previsión, necesitará no solo a Unidas Podemos y Más País, sino más apoyos de otros partidos para poder ser investido en una primera votación. Por ello, solo una abstención del PP o bien el apoyo de los partidos de ámbito no estatal podrían dirimir la articulación de una mayoría parlamentaria en la segunda votación. El PP ya ha rechazado esta posibilidad.

La opinión de los ciudadanos: incredulidad

La mitad de los ciudadanos consultados por la encuesta, un 52,2%, piensa que tras las elecciones se formará un gobierno débil y habrá comicios anticipados, mientras un 24% cree que se repetirán elecciones por tercera vez.

Sin embargo, un 43,6% de los votantes del PSOE cree que habrá entendimiento para la estabilidad política. El 78,6% de los españoles aseguran que votarán el 10-N, siete puntos más que antes de la sentencia del 'procés' y la exhumación de Franco.

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