Esquerra pasa al ataque: advierte a Mas de que la consulta se debe hacer pese a Rajoy

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DEBATE SOBERANISTA

El candidato de ERC, Josep Maria Terricabras./EFE

16 de mayo de 2014 (00:12 CET)

Artur Mas tiene un problema. El President es muy consciente de ello, pero cree que puede tener una salida. Una salida que le puede 'salvar' a él, pero no al proceso soberanista que ha impulsado.

¿Por qué? Mas insiste, en cada ocasión pública que tiene, que desea convocar la consulta que ya está fijada para el 9 de noviembre, con una pregunta doble sobre la independencia de Catalunya. Asegura, y lo hizo de nuevo este jueves, que buscará con el presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, cómo convocarla bajo el amparo legal, y que todo lo que haga lo hará a través de “vías legales”.

Pero Mas también tiene muy claro que si no tiene ese amparo legal, no habrá consulta. O no la habrá de forma directa. Esperará el tiempo que considere oportuno, después de hablar con los dirigentes de las fuerzas políticas soberanistas, y convocará elecciones anticipadas al Parlament de Catalunya, cuyos resultados se podrán leer como si se tratara de un referéndum por la independencia.

El primer President de una consulta

Esquerra Republicana, sin embargo, no lo ve así. La salida personal de Mas es que él, como President, llegará a convocar esa consulta, firmando el decreto, después de la Diada del 11 de septiembre.

Y si el Gobierno central presenta un recurso ante el Tribunal Constitucional, y éste suspende esa convocatoria, a Mas nadie le podrá decir que no lo intentó. Podrá decir que fue el primer presidente de la Generalitat que llegó a convocar una consulta soberanista.

Los republicanos, en cambio, quieren que esa consulta sea una realidad. Y que lo sea el 9 de noviembre. Y, aprovechando la campaña de las elecciones europeas, en las que Esquerra podría ser la primera fuerza política en Catalunya, el candidato Josep Maria Terricabras, ha lanzado el mensaje pertinente, el que no quiere escuchar Mas.

Según el candidato de ERC, la consulta se debe realizar, quiera o no el Gobierno central, quiera o no Mariano Rajoy. "Nosotros estamos por hacer la consulta el día 9. ¿Qué quiere decir que no se puede hacer la consulta? Se hará. Cuando yo le digo a mis hijos que 'no se puede salir', salen. Pasan estas cosas en la vida”, aseguró este jueves en un acto tras reunirse con la patronal Pimec.

El 'juego' de Esquerra


¿Está jugando Terricabras con los electores de Esquerra? ¿Está creando unas expectativas que sabe que no se podrán cumplir? El mensaje lo reforzó la número dos de Junqueras, Marta Rovira, que consideró “imposible” frenar la consulta, y rechazó de lleno unas elecciones autonómicas de carácter plebiscitario.

En la dirección de CiU, y eso incluye a dirigentes más entusiasmados con el proceso y a los que muestran distancia, se tiene muy clara la premisa de Mas: sin amparo legal, no hay consulta, si el Gobierno central la recurre, no habrá consulta.

El fervor de los ciudadanos

¿Entonces, a qué juega Esquerra? Terricabras, que está protagonizando una campaña con ciertas dosis de atrevimiento –ha apostado por aplazar o no pagar una parte de la deuda pública de España-- insiste en que los catalanes ya decidieron en las elecciones del 25N de 2012 que querían una consulta, y que los partidos que la avalaron superan de lejos la mayoría, incluyendo a CiU, ERC, ICV y la CUP, --incluso el PSC, en la campaña de aquellas elecciones apostó por el derecho a decidir.

Por tanto, ahora, según el candidato de ERC, habría que cumplir ese mandato. En la misma línea se pronunció Oriol Amorós, diputado de ERC, y uno de los hombres fuertes del círculo de la dirección que lidera Oriol Junqueras. Amorós, muy activo en las redes sociales, insistió en que podría llegar ya el momento de la ruptura, una ruptura “democrática”, basada en la posibilidad de votar, recuperando artículos que había escrito sobre la cuestión.

La incógnita para algunos dirigentes de CiU es saber si ERC va de farol. Si podría presionar, con la ayuda de la Assemblea Nacional Catalana, con manifestaciones en las calles, para organizar algún simulacro de votación el 9 de noviembre.

En 2015

En cualquier caso, lo que apuntó Terricabras es que Mas se comprometió en el Parlament a pactar con los partidos favorables a la consulta, CiU, ERC, ICV y la CUP, cualquier cambio de guión. “Dijo que no haría ningún paso sin consultar a los socios", recordó el candidato de ERC.

Mas, sin embargo, es el President, y entre sus atribuciones directas está la convocatoria de las elecciones al Parlament. Y su deseo es hacerlo lo más tarde que pueda, a lo largo de 2015, o en 2016.

Esquerra, sin embargo, ya ha levantado la voz.
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