Estados Unidos, otra vez al borde de la suspensión de pagos

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Los republicanos bloquean el acuerdo en los presupuestos para tumbar la reforma sanitaria de Obama

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama

21 de septiembre de 2013 (12:01 CET)

El Partido Republicano ha lanzado un órdago al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que podría dejar al país en suspensión de pagos a partir del 1 de octubre. La Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó este viernes una propuesta de ley para financiar las agencias federales. Hasta aquí todo en orden. El problema es que la propuesta de los republicanos deja sin fondos a la ley sanitaria, la gran reforma impulsada por Obama. La Cámara autoriza a movilizar los fondos necesarios para que la Administración continúe funcionando hasta diciembre, pero bloquea la reforma sanitaria.

La polémica iniciativa republicana intenta presionar al Senado, de mayoría demócrata, para que acepte revocar o retrasar la reforma como condición para alcanzar un acuerdo presupuestario y evitar la suspensión en los pagos corrientes.

Este es el enredo. El Senado eliminará con toda seguridad la disposición que priva de fondos a la ley sanitaria y devolverá el texto a la cámara baja como un simple proyecto de financiación temporal del Gobierno. Los republicanos tendrán que decidir entonces si mantienen el desafío o acceden a pactar un presupuesto.

Enfado de Obama

El presidente Barack Obama ha interpretado la iniciativa republicana como un “sabotaje” a su gran proyecto en materia de sanidad. El mandatario, aprovechado su visita a una planta de la automovilística Ford en Liberty (Misuri), criticó los intentos de "una facción republicana de extrema derecha" de mantener al país sin un acuerdo presupuestario.

"No somos una república bananera, no somos una nación de morosos, no dejamos de pagar nuestras cuentas", proclamó.

Muy duro en su discurso, el mandatario aseveró que los republicanos están dispuestos a no aprobar un presupuesto, no financiar las agencias federales y "hundir" al país para frenar la reforma sanitaria.

“El mundo entero nos mira”


Las dos posturas se enquistan. Obama seguirá defendiendo su gran proyecto sanitario, que considera clave para fortalecer a las clases medias del país. "Pongamos esto en perspectiva, la reforma sanitaria lleva siendo ley desde hace tres años y medio, ha sido aprobada por la Cámara baja y el Senado, el Tribunal Supremo ha dicho que es constitucional", dijo el presidente de Estados Unidos.

"El mundo entero nos mira para asegurarse de que la economía global es estable; no podemos dejar de pagar nuestras facturas y solo amenazar con ello es el colmo de la irresponsabilidad", insistió.

Desafío republicano

La posición de los republicanos también está clara. No quieren una Administración bloqueada por falta de fondos, pero tampoco el obamacare, como se conoce a la reforma sanitaria. “Nuestro mensaje al Senado es muy simple: los estadounidenses no quieren un cierre del gobierno y tampoco quieren Obamacare", sentenció el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.

Por lo que parece, la mayoría de los congresistas republicanos, en línea con el ala más conservadora, el Tea Party, está dispuesta a hacer lo que sea con tal de acabar con la reforma estrella de Obama, incluyendo provocar una suspensión de pagos parcial del Gobierno federal.
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