Hacienda tutelará la Generalitat tras la inyección del Fondo de Liquidez

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CONTROL POLÍTICO

El conseller Mas-Colell. EFE / Toni Albir

31 de octubre de 2012 (22:00 CET)

Es un crédito, que finalmente será de 5.370 millones y que la Generalitat deberá devolver en los próximos diez años, con un interés del 5,65%. Ello implicará que el gobierno autonómico pagará unos 2.000 millones de euros de intereses. Será a razón de unos 300 millones de intereses por año. Esa cantidad se pagará en 2013 y 2014, y la Generalitat cree que será algo menor a partir de 2015, porque podría comenzar ya a amortizar. Pero, en total, la cifra alcanzará esos 2.000 millones.

Estas son las cifras que el conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, ofreció este miércoles en la Diputación Permanente del Parlament, y corresponden a la inyección de recursos que aportará el gobierno central a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Control político

El crédito, por tanto, deja a la Generalitat en una posición muy delicada. Porque será el Ministerio de Hacienda el que tutelará al gobierno autonómico, en un momento en el que CiU ha impulsado un movimiento independentista que se deberá concretar, en una primera fase, en las elecciones del 25 de noviembre. Es una paradoja que CiU tratará de gestionar.

El propio conseller, forzado por la oposición para que explicara en el Parlament cómo quedará la Generalitat tras acogerse al FLA, ha admitido la dimensión del problema: “Cada quince días enviamos un estadillo con todas las operaciones financieras que hemos hecho. Ningún problema, la transparencia es buena. Transmitir información no supone ningún problema”, aseguró el conseller de Economia.

Vigilancia

Pero es evidente que la situación ha cambiado. Hacienda vigilará muy de cerca a la práctica totalidad de las autonomías, aunque en el caso de la Generalitat esa vigilancia se considera sangrante, porque el gobierno de CiU reclama deudas impagadas por el gobierno central.

Mas-Colell no ha evitado esa circunstancia, al afirmar que la Generalitat ha pedido la ayuda al FLA “con la cabeza bien alta” porque entiende que Catalunya es contribuyente neta en el pago de impuestos al conjunto de España.

La ayuda, por tanto, cobra un carácter político innegable. “Nosotros pedimos, ellos mandan”, ha sentenciado Mas-Colell.

Buenas prácticas

El Fondo de Liquidez comporta la creación de un “grupo de trabajo” que determinará las “buenas prácticas” de gestión de las comunidades autónomas intervenidas, que serán la práctica totalidad. Y aquí se intensificará el problema.

Mas-Colell, en su intervención, no escondió que pueden surgir fricciones. “Habrá que establecer lo que sea un buena práctica para Catalunya, porque en la medida en que estas buenas prácticas lo sean para Catalunya estará bien, pero si no lo son...”.

Es decir, según el conseller, la Generalitat podría presentar batalla. “Si se quieren aplicar condiciones políticas disfrazadas de buenas prácticas las resistiremos”, señaló.

La campaña electoral esconde el problema


El hecho es que la inmediatez de la campaña electoral de las elecciones del 25N han dejado la ayuda del gobierno central en un segundo plano. Es lo que ha destacado la diputada del PSC, y responsable de la esfera económica de los socialistas catalanes, Rocío Martínez-Sampere, quien ha constadado que el Fondo de Liquidez implica condiciones.

Así, para Martínez, la creación de ese grupo de trabajo “afecta a Sanidad y Educación”. La diputada socialista insistió en que se trata de una “intervención de hecho” del autogobierno.

La justificación de Martínez se basa en que “las condiciones técnicas se han vuelto en políticas, y una de ellas es que la prudencia financiera que se señala limita el margen de maniobra de la Generalitat”.

La ironía de Mas-Colell

En ese punto, el conseller Mas-Colell recurrió a la ironía. Y es que las limitaciones financieras en un momento en el que los mercados permanecen cerrados para las autonomías no son, de hecho, limitaciones. El control de la secretaría general del Tesoro podría resultar, por tanto, estéril. “Hoy mismo todo esto no es posible, así que es una prevención un tanto gratuita”, aseguró el conseller.

Pero hay otras condiciones, como mantener el plan de ajuste presupuestario; seguir esos criterios de prudencia financiera, y establecer prioridades en los pagos, siempre en un orden muy claro: vencimientos de deuda, deuda de banca internacional, deudas tributarias y de la seguridad social, farmacias, proveedores y subvenciones. Un control, por tanto, total.

Menos dinero del solicitado

La Generalitat había pedido, inicialmente, 6.023 millones, pero recibirá 5.370 millones de euros, por una consideración del gobierno central sobre la deuda de bancos internacionales. Por el momento la Generalitat ha recibido 1.039 millones. Pero debe recibir otro tramo para poder pagar, entre otras partidas, los 2.639 millones de los bonos denominados patrióticos que vencen el 22 de noviembre.

Mas-Colell se mostró confiado en recibir el resto de dinero, teniendo en cuenta que al gobierno central le ha fallado una fuente de financiación, porque no ha conseguido los 6.000 millones que debía aportar Loterías del Estado. Esa circunstancia ha provocado el cese de los responsables de la Dirección General de Patrimonio.

Del total de la deuda del Estado en 2012, unos 200.000 millones de euros, a la Generalitat le corresponden unos 8.700 millones de euros, entre el Fondo de Liquidez y las líneas que ha habilitado el Instituto de Crédito Oficial. Ello supone un 3,7% del total de la deuda.

Mas-Colell sentenció que en 2013 se deberá prorrogar el FLA y que la práctica totalidad de las autonomías se acogerán, salvo el País Vasco y Navarra, que gozan de un sistema de financiación propio, el concierto económico.
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