Mariano Rajoy y Carles Puigdemont durante su primera reunión en Moncloa / EFE

Intrahistoria: la zancadilla de Pascal a Puigdemont para echar a Rajoy

stop

Un libro que recoge los entresijos de la salida de Rajoy revela una trampa de Pascal e Iglesias a Puigdemont y el PNV para aprobar la moción de censura

Barcelona, 14 de abril de 2019 (19:33 CET)

Habrá quienes piensen que la historia de la moción de censura da para libro y hasta para película, al mejor estilo brexit. Y no se equivocan, dado que justo se puso a la venta esta semana La moción, de la periodista Lucía Gómez-Lobato, que durante aquella semana caótica emparedada entre mayo y junio de 2018 trabajaba para La Sexta.

Es un relato que remite a algunos episodios de House of Cards, que asegura contar los detalles ocultos en los andamios de la moción que dio nueva vida a Pedro Sánchez –que pasó de líder de la oposición casi olvidado a presidente del Gobierno en una semana– y en el que se habla largo y tendido sobre el protagonismo remoto de Carles Puigdemont.

El ex president de la Generalitat, que en ese momento estaba en Berlín a la espera de que el tribunal resolviera su extradición, no era partidario de forzar la salida de Mariano Rajoy. Según el libro y su autora, Puigdemont se puso las gafas de visionario: advertía de que con Sánchez el relato independentista perdería fuelle en el extranjero.

Temeroso de que el líder del PSOE recurriera a la retórica del diálogo, Puigdemont prefería seguir con el Gobierno del PP porque alimentaba la noción en Europa de que "España estaba dirigida por franquistas totalitarios", según Gómez-Lobato. Consciente de esta posición, la entonces coordinadora general del Pdecat, Marta Pascal, se puso manos a la obra.

Moción de censura: Pascal tiende una trampa a Puigdemont por medio de Iglesias

Cuando la portavoz parlamentaria del PSOE, Margarita Robles, registró la moción de censura contra Rajoy, un día después de la sentencia condenatoria al PP por el caso Gürtel, era difícil encontrar a algún socialista demasiado optimista. Todo apuntaba a que el PNV no iba a dar su apoyo, lo que definitivamente cesaba el plan.

El entorno de Puigdemont le apoyaba en su negativa a investir a Sánchez, pero el sector crítico, liderado por Pascal, cavilaba una estrategia para confundir a los nacionalistas vascos y al líder independentista catalán de tal forma que ambos creyeran que el otro estaba por la moción. Una zancadilla política maestra, según el relato de la periodista.

Lo primero que debía resolver Pascal era la forma de llegar a Puigdemont, con quien no hablaba más que por chat. Pablo Iglesias despertaba el respeto de Puigdemont y se convirtió en clave para el plan de Pascal, que a sabiendas de que el secretario general de Podemos no tenía buena relación con la cúpula del PNV decidió ponerse en medio.

De esta forma, Pascal ayudaría a Iglesias a convencer al PNV, e Iglesias ayudaría a Pascal a convencer a Puigdemont. Lubricado el terreno con Andoni Ortuzar por parte de la ex coordinadora del Pdecat, Iglesias llamó al presidente del PNV antes de marcar el número del ex president catalán. Ortuzar no confirmó entonces que estaba por la moción.

Pero la llamada bastó a Iglesias para sembrar la duda en Puigdemont, según una entrevista de La Vanguardia a la autora de La moción. "Iglesias no mintió, pero sugirió que el PNV estaba por la moción", cuenta la periodista. Puigdemont empezó a decantarse por echar a Rajoy, y el presidente del PNV confirmó a Pascal el giro: "Si vais, vamos".

Tanto Ortuzar como Puigdemont creían que el otro estaba en una sintonía en la que realmente no estaba ninguno de los dos, bailados por el tándem Pascal-Iglesias, que al final consiguió su objetivo. Para el debate de la moción de censura, el 31 de mayo, ya todo estaba cocinado y Sánchez, que una semana antes no se veía presidente, ponía pie en Moncloa.

Este es tan solo uno de los entresijos recogidos en el libro que se da a la tarea de contar, con lujo de detalles, la intrahistoria del giro inesperado que tomó la política española en un momento en el que la tensión se antojaba incontenible. Poco más de 10 meses después de los hechos, España está en campaña electoral... la tercera en poco más de tres años.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad