Izquierda Unida rompe con Madrid y se arriesga a una fuga de militantes

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La dirección del partido aprueba desvincularse legalmente de la federación madrileña

Cayo Lara y Alberto Garzón conversan antes de la reunión

en Madrid, 14 de junio de 2015 (20:10 CET)

La dirección de Izquierda Unida se desvincula legalmente de la federación de Madrid. Ha aprobado la medida el 70,1% del Consejo Político y el divorcio se consuma desde este mismo domingo. "Izquierda Unida Federal se desvincula, a todos los efectos legales, jurídicos y políticos del partido político denominado Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid (IUCM)", reza el texto que ha sido aprobado por 113 votos a favor, 45 en contra y 3 abstenciones.

La decisión, tomada en un intenso debate que se prolongó seis horas, implica la creación de una nueva estructura en Madrid organizada en asambleas de base y pilotada por la dirección federal hasta que se organice y celebre una asamblea para dotarse de órganos de dirección propios. Es el episodio final del desencuentro entre las dos partes, motivado por la desobediencia en la capital española de las resoluciones tomadas a nivel federal.

¿Y los militantes?

En cuanto a la militancia, la resolución establece que "ni un solo militante de IUCM será dado de baja" por la dirección federal y, por consiguiente, "esta decisión no implica cambio alguno en la militancia de IUCM". Sin embargo, apunta que la dirección de IU contactará individualmente con cada militante para informarle de este proceso y la creación de una nueva estructura en Madrid para que, "si voluntariamente así lo deciden", puedan afiliarse en un plazo máximo de tres meses.

El partido afronta ahora un doble riesgo. Por un lado, que una buena parte de esa militancia se escape. La formación de Madrid cuenta con 5.000 inscritos. Algunos integrantes del núcleo duro ya han descartado la continuidad en Izquierda Unida.

El otro riesgo atañe al nombre. IU Federal adelanta una batalla legal por las siglas de IUCM, ya que reclama la propiedad de las siglas de Izquierda Unida y avisa de que para ello "adoptará las medidas oportunas". El precedente es el de Ezker Batua, federación con la que IU rompió en el año 2011 y, tras un largo proceso judicial, ganó en los tribunales la propiedad de la denominación.

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