Jordi Pujol, acompañado de su esposa, Marta Ferrusola, salen de su domicilio durante el registro en 2015 por parte de agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). /EFE/Quique García
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Un empresario se querella contra unos agentes inmobiliarios convencido erróneamente que uno de ellos era pariente del expresidente de la Generalitat

Josep Maria Casas

Economía Digital

Jordi Pujol, acompañado de su esposa, Marta Ferrusola, salen de su domicilio durante el registro en 2015 por parte de agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). /EFE/Quique García

Barcelona, 15 de febrero de 2018 (04:55 CET)

En España hay poco más de 300 personas cuyo primer o segundo apellido es Ferrusola según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Uno de ellos fue juzgado este miércoles en la Audiencia de Barcelona por un presunto delito de estafa. El querellante creía que se trataba del sobrino de Jordi Pujol y Marta Ferrusola, cuando en realidad es primo de otros hermanos Pujol Ferrusola que no son los hijos del expresidente de la Generalitat.

El querellante, Jordi Casanovas, creía erróneamente que estaba haciendo negocios con un sobrino del expresidente Pujol. El promotor J. D. Carcellé le presentó a F. Ferrusola en 2005 y, un año después, les entregó 120.000 euros para unas inversiones inmobiliarias. El interés pactado era sorprendentemente alto, del 15% anual. Posteriormente, entregó otros 70.000 euros, esta vez sólo a Carcellé, con un interés anual del 20%. Se querelló contra los dos porque no ha recuperado el dinero.

La abogada de la acusación particular preguntó en el juicio a Carcellé si había presentado a su entonces socio como sobrino de Marta Ferrusola. Esto es lo que mantiene su cliente. Carcellé lo negó rotundamente. “¡Por favor!”, exclamó. Indicó que ni tan sólo eran parientes.

En declaraciones a este medio, Ferrusola precisó que no es primo de los hijos del expresidente de la Generalitat sino de otros hermanos que también se apellidan Pujol Ferrusola. Sin embargo, las dos familias no son compartimentos estancos. Mantienen sorprendentes relaciones.

F. Ferrusola fue uno de los socios fundadores en la década de los ochenta de la promotora Projectes Barcelona SL. Después abandonó esta sociedad. En la actualidad, sus administradores son Josep Pujol Ferrusola (el tercer hijo del expresidente de la Generalitat) y Jordi Pujol Ferrusola (que no es el júnior, como llaman al primogénito del expresidente Pujol, sino otro empresario con su mismo nombre y apellidos) según indica. Podemos presentó en 2015 una querella contra la familia del expresidente en la que mencionó esta empresa como si fuera de Jordi Pujol júnior.

En una inmobiliaria coinciden dos administradores llamados Pujol Ferrusola, pero no son hermanos

Jordi Pujol Ferrusola (el otro, el que no es hijo del expresidente de la Generalitat) reconoció en unas declaraciones a ABC que había coincidido con Josep Pujol Ferrusola (el tercer hijo del expresidente) en Tanzania porque había realizado juntos una ascensión al Kilimajaro.

Durante el juicio, F. Ferrusola declaró sentirse “totalmente engañado” por su exsocio Carcellé. Este último fue el que ingresó en su caja fuerte los 120.000 euros y, posteriormente, otros 70.000 euros que recibió de Casanovas para inversiones inmobiliarias que nunca se realizaron. Ferrusola asegura que no se llevó ni un euro. Se declaró un perjudicado más de Carcellé.

Carcellé reconoció que fue él quién ingresó los 190.000 euros. Indicó que los había utilizado para pagar intermediarios y proyectos. Argumentó que había perdido la documentación acreditativa en una mudanza. Los acusados y sus defensas subrayaron que el querellante no les entregó el dinero como préstamo sino como inversión. La acusación particular pidió cinco años de cárcel para cada uno de los acusados. Las defensas, la absolución.

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