La Audiencia Provincial condena a unos padres a pagar a Línea Directa por la muerte de su hijo

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Un matrimonio de Olván (Barcelona) ha sido condenado a pagar las costas contra la aseguradora del coche que mató a su niño de 3 años, pese a que el conductor se autoinculpó. Línea Directa renunciará a cobrar el dinero por considerar que el caso es "excepcional"

Petición popular para solicitar a Línea Directa que no reclame las costas.

Madrid , 05 de mayo de 2015 (19:48 CET)

La Audiencia Provincial de Barcelona ha condenado a un matrimonio de Olván (Barcelona) a pagar a la aseguradora del coche que mató a su hijo de tres años por las costas del juicio que han perdido. El matrimonio Morata-Beltrán llevó a juicio a Línea Directa por considerar que tenía responsabilidad en el accidente que terminó con la muerte del pequeño.

Los juzgados de primera instancia condenaron a la aseguradora a indemnizar a la familia Morata-Beltrán, pero Línea Directa recurrió la decisión ante la Audiencia Provincial de Barcelona. A pesar de que el conductor que atropelló al niño se autoinculpó, la Audiencia Provincial eximió de responsabilidad a la aseguradora y exigió a la familia afectada pagar a Línea Directa las costas judiciales, que se calculan entre 20.000 y 60.000 euros.

Condena en costas

La decisión causó enorme revuelo en el pequeño pueblo de Olván donde murió el pequeño Marc en la carretera cuando jugaba con otros niños en una calle poco transitada y que era frecuentada por los pequeños del pueblo. Los amigos del matrimonio decidieron pedir firmas para que la aseguradora, que también era la aseguradora de la familia Morata-Beltrán, no reclamara las costas judiciales.

Tras el revuelo, Línea Directa ha decidido que no exigirá el dinero que le reconoce la polémica sentencia. La compañía explica que el caso es "excepcional" y afirma que la organización "tiene sentimientos".

La comunicación que encendió el caso

La familia no tenía previsto pedir responsabilidades a la aseguradora del coche que arrolló al pequeño hasta que recibió un telegrama de Línea Directa en el que la compañía les advertía que no asumirían ninguna responsabilidad en el accidente porque entendían, con base en el atestado policial, que la culpa había sido del niño.

Tras la comunicación, la familia decidió denunciar a la compañía de seguros en un juicio en el que el conductor reconoció que conducía sin prestar la atención necesaria y que no se dio cuenta de que había atropellado al menor hasta que se bajó del coche.

Más de 2.000 firmantes han pedido a Línea Directa que no cobre las costas judiciales del caso. 

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