La cacofonía del PSC desconcierta a sus militantes y electores

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FAMILIAS SOCIALISTAS

Carme Chacón, Pere Navarro, y Soraya Rodríguez, en el Congreso. /EFE

03 de junio de 2013 (23:01 CET)

Los datos que ofrezca la próxima entrega del Centre d'Estudis d'Opinió, (CEO), según los expertos consultados, dejaran en evidencia a los grandes partidos catalanes. Tanto CiU como el PSC, aunque en mayor medida la federación nacionalista, sufrirán un gran desgaste. En el caso de los socialistas esa erosión, que no les permite aparecer como una alternativa al Govern de Artur Mas, se debe, según esos mismos expertos, algunos de la órbita del PSC, a la falta de una oferta en el terreno socio-económico.

Al margen de la agenda política, centrada en el derecho a decidir, el PSC no encuentra como articular un discurso que mueva a su electorado más clásico, el que sufre la crisis económica en toda su crudeza.

Pero esa circunstancia es común a otros partidos de izquierda, que se mueven en la ortodoxia económica. El problema del PSC es que, además, se ha ido desmembrando en los últimos meses, y ha caído en una cierta cacofonía.

Errores en todas direcciones

El portavoz del PSC en el Parlament, Maurici Lucena, es objeto de críticas internas, por su discurso “fresco, pero en contradicción a veces con el propio partido”. El portavoz del PSC, Jaume Collboni, ha cometido “errores de bulto”, al reclamar que el PSC fuera con ICV en las listas europeas, al margen del PSOE, cuando las elecciones al Parlamento Europeo son las únicas de circunscripción única en toda España.

Y Pere Navarro se enzarza en discusiones, al criticar, de forma aparentemente gratuita, a dirigentes veteranos como Joaquim Nadal, de quien se destaca, aunque se le puedan reprochar muchos errores, que fue el único dirigente que cuando nadie quería ser el candidato a la Generalitat, se echó el partido a la espalda en un lejano pero importante 1995.

Catalanistas organizados

Junto a ello, el colectivo Avancem, que agrupa a sectores catalanistas, ex-obiolistas, con el diputado Joan Ignasi Elena al frente, mantiene un proceso asambleario que se concretará el 13 de julio que podría derivar en un movimiento político propio. Por si eso no fuera suficiente, otro grupo de dirigentes, o ex dirigentes, promueven documentos en los que defienden que la apuesta federalista no puede equipararse a la defensa del estatus quo. Son diputados como la ex consellera Marina Geli, la eurodiputada Maria Badia, la portavoz del PSC de Girona, Pia Bosch o el ex conseller Antoni Castells. En un referéndum, si se defendiera por parte del PSC, ese estatus quo, se inclinarían por la independencia.

Es esa falta de un discurso coherente lo que un partido no se puede permitir. Dirigentes del PSC aseguran que en las ejecutivas se refleja “una gran improvisación”, que llevan a que Collboni, tras algunas intervenciones en la propia ejecutiva, como la de Ferran Pedret, --joven diputado que defiende posiciones netamente de izquierdas similares a las de ICV-- apostara por esa coalición en las elecciones europeas para dar cuenta de la reunión de la dirección ante los medios de comunicación.

Balanzas fiscales

Pero hay más. Navarro apostó por Lucena como portavoz en el Parlament. Y Lucena defiende el proyecto en el que cree, más liberal que la media del partido, y con una mirada diferente sobre la realidad de Catalunya, que tiene códigos impregnados por un catalanismo dominado siempre por CiU, y ahora por ERC. Ello le llevó a sugerir para el PSC el fichaje de Josep Antoni Duran Lleida, por sus posiciones sobre el derecho a decidir, o a poner en duda los resultados de las balanzas fiscales, al entender que el método del flujo monetario no es válido, algo que los académicos de la órbita del PSC no comparten.

Tras una semana plagada de errores, el PSC ha comenzado ésta con algo más de acierto. Collboni presentaba este lunes una propuesta de resolución en el Parlament para reorientar la política económica de Artur Mas, centrada en políticas fiscales, y en la petición de que CiU abandone su apuesta por el déficit cero, con la ley de estabilidad que votó con el PP en el Congreso y que impulsó en el Parlament con un calendario todavía más restrictivo para llegar a cumplir ese objetivo.

Recuperación de otras voces

La novedad, y de nuevo, según diversas fuentes, podría responder a cierta improvisación, es que Collboni presentó la resolución acompañado de Rocío Martínez, la secretaria de economía del PSC, pero que fue apartada en esta legislatura. Ahora se encarga, en el Parlament, de las cuestiones relacionadas con la educación.

Respecto al gran asunto del PSC, su propuesta federal, Navarro considera que ha ganado adeptos y que ha conseguido el apoyo del PSOE, que quiere tener un proyecto concreto en el mes de julio, a partir de los textos presentados por los diferentes territorios.

Puede ser uno de los grandes triunfos de Navarro. Pero, por ahora, la cacofonía, en distintas direcciones, es muy notoria.
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