La clase económica catalana reivindica el Corredor Mediterráneo junto al Gobierno francés

stop

INFRAESTRUCTURAS

Valls presenta la jornada junto a Bover, Villalante, Mas y Delaye

09 de mayo de 2011 (20:14 CET)

La Comisión Europea tiene que decidir antes del 1 de julio qué infraestructuras impulsa en la UE. Para los representantes económicos y políticos catalanes esta hoja de ruta es vital, ya que la inclusión del Corredor Mediterráneo en el listado resultará un punto de inflexión en las finanzas. Para ello no desaprovechan ninguna oportunidad que brinde una imagen de reivindicación de la línea ferroviaria que va de Algeciras a Francia pasando por los grandes puertos y ciudades del arco mediterráneo, entre ellos Barcelona y Valencia. Más si es junto al Gobierno francés, como ha hecho este lunes la Cambra de Comerç de la capital catalana junto a la Chambre de Commerce et d'Industrie Française de Barcelonne.

En la Casa Llotja de Mar han reunido al presidente de la Generalitat, Artur Mas; el embajador de Francia en España, Bruno Delaye; el presidente de la institución gala, Antoni Bover; y el de la catalana, Miquel Valls. Los ponentes han vuelto a recordar el comercio entre ambos países y la mala comunicación ferroviaria que hay entre ellos. Novedades en este sentido muy pocas, aquí lo que valía era la imagen y la llamada que Delaye ha hecho al Gobierno Italiano para unirse a la reivindicación del corredor. “Nuestra idea es prolongar el arco ferroviario hasta Génova”. Eso sí, Francia también ve con buenos ojos la propuesta de impulsar un corredor central (Zaragoza-París). Dos iniciativas que en los 27 pueden acabar uniendo en una sola.

Mas ha puesto el acento en la falta de recursos públicos que hay para hacer frente a una infraestructura de este calado en el actual contexto de crisis. “Se tiene que dibujar esquemas para que la inversión privada entre en este proyecto”. Europa ya tiene definido cómo conseguirá los 1,5 billones de euros que destinará a mejorar la comunicación en todo el continente.

Inversión Europea

El asesor de la dirección general de movilidad y transporte de la Comisión Europea, Vicenç Pedret, ha explicado que cuentan con tres vías: los fondos de cohesión y estructurales, los distintos préstamos senior AAA del Banco Central Europeo (BCE) y la emisión de deuda pública.

En concreto, el plan recogido en el Libro Blanco de la red transeuropea de transporte contempla conseguir 25.000 millones de euros a través de inversiones estructuradas por el BCE; 5.000 millones más con una plataforma de cobetura de riesgo (LGTT); y 1.580 millones a través de un fondo de capital riesgo, el Marguerite. Por otro lado, los estados miembros deberán aportar 196.000 millones de euros hasta 2013 para cumplir con todas las inversiones previstas.

En el caso de que en julio el corredor del Mediterráneo no se incluya entre las prioridades de la UE, aún queda una repesca. Si existe suficiente presión política, se puede insertar durante la discusión en el Parlamento Europeo.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad