Natàlia Sànchez, de la CUP, colocando un cartel con el lema "Stop Fascism" ante Inés Arrimadas en el pleno del viernes. Foto: Toni Albir / EFE
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Los cupaires ven en la moción de censura "un blanqueo del régimen del 78" y aprovechan su peso en el Parlament para instar a Pdecat y Esquerr a darle la espalda

Iván Vila

Economía Digital

Natàlia Sànchez, de la CUP, colocando un cartel con el lema "Stop Fascism" ante Inés Arrimadas en el pleno del viernes. Foto: Toni Albir / EFE

Barcelona, 29 de mayo de 2018 (20:54 CET)

La CUP no tiene voz ni voto en la moción de censura que el PSOE ha presentado contra el presidente Mariano Rajoy, porque no tiene presencia en el Congreso, pero no ha dejado pasar la ocasión de lanzarle un mensaje al Pdecat y ERC, que sí que tienen diputados en las Cortes y que todavía no han decidido si le darán apoyo. Para los antisistema, la moción no es más que "un blanqueo del régimen del 78", y participar de ella es ser "cómplices de la represión y el marco autoritario que nos quieren imponer".

Los cupaires entienden que "la naturaleza del régimen es estructural, y mande quien mande, las políticas aplicadas contras las clases populares han sido en términos generales las mismas".  "¿Qué pasaría con un gobierno del PSOE con la persecución a personas que expresar su opinión en redes, con el derecho de autodeterminación, con las pensiones, con los presos políticos, con el 155 o con la libertad de prensa en medios públicos?". La pregunta, formulada la diputada cupaire Natàlia Sànchez, era retórica. Para la CUP, nada cambiaría.

La CUP considera la moción de censura una escenificación, una "operación de maquillaje vacía de contenido"

De ahí que considere la moción de censura una escenificación, una "operación de maquillaje vacía de contenido". Y a los que participen de ella, tontos útiles en el mejor de los casos. Los cupaires extienden su valoración a cualquier moción de censura, más allá de la de los socialistas. También a la anunciada por si acaso fracasa el plan del PSOE por Podemos, de quien Sànchez recordó que no ha avalado las tesis independentistas. Aunque a los de Pablo Iglesias les ha concedido el beneficio de la duda. "Habría que ver en qué términos se plantearía".

La andanada a los que se sumen la moción del PSOE tenía como clarísimos destinatarios a Esquerra, al Pdecat y, por extensión, a Junts per Catalunya (JpC) la coalición en la que los neoconvergentes están integrados en el Parlament. Y no es un disparo de fogueo, teniendo en cuenta la dependencia que tienen de la CUP en el Parlament los dos socios en ese gobierno ya pactado y anunciado pero bloqueado por Rajoy a las puertas del Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC).

Votos clave

Más aún después de que los de Oriol Junqueras hayan renunciado a usar el voto delegado del exconseller Toni Comín, expatriado en Bélgica y que no renuncia a su escaño. Sin su voto y sin su renuncia, las dos formaciones independentistas suman 65 votos en el Parlament, los mismos que el conjunto de los partidos no independentistas. Es decir, que para aprobar cualquier cosa ya ni siquiera les bastaría con una abstención de la CUP -como la que permitió la investidura del president Quim Torra-, sino que necesitarían sus votos afirmativos.

Los cupaires también se han mostrado contrarios a que los plenos del Parlament incluyan sesiones de control a Torra

Sànchez ha recordado que la CUP ya advirtió que haría oposición y solo priorizaría políticas que considerara imprescindibles, como la recuperación de las leyes suspendidas por el Tribunal Constitucional o las que permitan hacer frente a "la emergencia social". De hecho, ha puesto la renuncia a usar el voto delegado de Comín como el último ejemplo de que la mayoría de JpC y ERC no está aplicando las políticas "republicanas y de ruptura con el régimen" que la CUP les reclama.

Los cupaires también se han mostrado contrarios a que los plenos del Parlament incluyan sesiones de control al president Torra, en lo que puede entenderse como otro aviso a ERC, que horas antes había abierto la puerta a esa posibilidad. "Hasta que no haya gobierno de forma definitiva y no se levante el 155 quien tiene que responder frente al pleno es el ejecutivo español", ha zanjado Sànchez.

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