La CUP toma nota de la propuesta de Mas

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Junts pel Sí asume buena parte de las reivindicaciones de la formación anticapitalista en un documento que se ha elaborado al lado de la CUP, pero sin la CUP

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, recibe de brazos abiertos a Antonio Baños en su despacho / EFE

Barcelona, 22 de diciembre de 2015 (16:44 CET)

Las negociaciones entre Junts pel Sí y la CUP nunca se han producido. Podría ser el título de una novela de misterio, pero es la descripción de una realidad.

Junts pel Sí, con Raül Romeva a la cabeza y flanqueado por dirigentes de Convergència y de Esquerra Republicana, ha destacado este martes los principales contenidos de un acuerdo que sólo se ha producido de forma interna.

Es decir, tanto CDC como ERC han buscado una fórmula, a la que se comprometen, para que la CUP pueda asumir que Artur Mas será reelegido como presidente de la Generalitat. Pero no ha habido un intercambio de sugerencias, un párrafo conjunto, un documento, en definitiva, que sea el producto del consenso entre tres fuerzas políticas que, en teoría, se han comprometido a gobernar con una hoja de ruta soberanista. 


Medidas que CDC no defendía

El propio Romeva lo ha admitido. "La CUP recoge el documento que someterá a su asamblea". Dicho de otro modo, la formación antisistema simplemente ejerce un papel de mensajero. Traslada el acuerdo de Junts pel Sí, como última propuesta de Mas, a la asamblea que ha convocado para este domingo en Girona.

Y lo que se recoge en ese documento, que los dirigentes de Junts pel Sí tampoco han mostrado en público, es un programa que anula por completo el ideario de Convergència, el que se conocía hasta ahora:

Plan de choque: Junts pel Sí pone sobre la mesa un plan con un coste de 270 millones de euros, de los cuales una parte se pondrá de inmediato. La idea es recoger partidas ya asignadas en el presupuesto prorrogado, y otras en unas nuevas cuentas, aunque todo depende del Gobierno central, a través del Ministerio de Hacienda, que es quien controla las finanzas de la Generalitat. El plan de choque se desea destinar a la pobreza infantil y energética, y a los deshaucios, con el objetivo de paralizarlos en toda Cataluña.

BCN World, paralizado: El proyecto de BCN World se suspende, de forma temporal. La decisión de Junts pel Sí es suspender la tramitación del plan director urbanístico. Pese a los problemas del propio complejo urbanístico-turístico, tras la renuncia del inversor Enrique Bañuelos, Convergència quería resucitarlo. La propia vicepresidenta del Govern, Neus Munté, ha asegurado este mismo martes que no se renuncia todavía.

ATLL, en manos públicas: Otro de los proyectos más importantes del Govern de CiU, en la pasada legislatura, fue la privatización de Aigües Ter-Llobregat, que presenta, todavía, un embrollo jurídico de envergadura. Junts pel Sí, con la influencia de Esquerra, y para contentar a la CUP, aprueba que la decisión sobre la gestión del agua se deberá tomar en el proceso constituyente que se quiere impulsar en los próximos 18 meses. La premisa de entrada, sin embargo, es que la gestión del agua "esté en manos públicas", según el propio Romeva. Eso significaría que la Generalitat debería renunciar a 300 millones de euros, ya cobrados por el consorcio que lidera Acciona, que gestiona, por ahora ATLL, y a 700 millones de euros más acordados para los próximos 50 años.

Consorcios sanitarios: El acuerdo prevé una moratoria en la creación de consorcios sanitarios, que tengan capital privado. En algunos casos, además, "se reviertem", según Romeva. Con esta medida se pretende que Catalunya Sí que es Pot, la formación que integra a Podemos en Cataluña, pueda aproximarse al acuerdo.

Ahora bien, todo esto, por ahora, lo ha suscrito Junts pel Sí, es decir, Convergència ha asumido la agenda de la CUP, que, en buena parte, también la suscribe sin problemas Esquerra Republicana. La realidad de la frase inicial es que se ha tratado de una renuncia progresiva de Convergència, y de que todo eso, por ahora, no garantiza nada. La CUP se lleva el documento y lo traslada a la asamblea del domingo.

En francés se utiliza una expresión muy apropiada: On verra. Hasta el domingo, Mas no podrá saber si le aprueban o no como president para gestionar, en los próximos meses, una agenda de la....CUP.

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