Los impuestos que vienen con el acuerdo CiU-ERC

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INVESTIDURA DE MAS

Artur Mas, en el Parlament./EFE/Toni Albir

18 de diciembre de 2012 (21:13 CET)

Artur Mas será reelegido president de la Generalitat este viernes. Tendrá los votos de Esquerra Republicana, y asumirá nuevos impuestos que afectarán a las clases medias para tratar de cuadrar las cuentas de 2013.

El líder de CiU ha cerrado el acuerdo con ERC, tras una nueva entrevista con el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, en el Palau de la Generalitat. El compromiso es mutuo, pero la cesión de Artur Mas es importante, porque recoge propuestas económicas que, incluso, podrían superar las que ERC fijó en su programa electoral.

Presupuesto de 2013

El escollo se centraba en el calendario de la consulta soberanista, pero tan importante como esa petición de Esquerra –que le daba sentido al acuerdo-- era el paquete de medidas para mejorar los ingresos de la Generalitat. En este caso, sin embargo, y, según fuentes de ERC, “los propios negociadores de CiU han buscado todas las posibilidades para ingresar más”. Es decir, ha habido un verdadero intento de sacar dinero de todos los rincones en el capítulo de los ingresos, sin entrar, sin embargo, en abordar gastos estructurales de la administración autonómica, que son los que cuentan a medio y largo plazo.

Las dos fuerzas políticas cerrarán este miércoles el acuerdo, a falta de los detalles de las medidas acordadas. En cualquier caso, CiU y ERC querían llegar, si se daban las circunstancias, a un pacto que incluyera ya las grandes partidas del presupuesto del 2013, con la idea de que llegue al Parlament con una cierta seguridad de que saldrán adelante.

Sucesiones y Patrimonio

Los negociadores de ERC, que han discutido las propuestas con el propio conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, han llegado a cuantificar, conjuntamente, las distintas propuestas. Así, Artur Mas ha acabado asumiendo la recuperación del impuesto de Sucesiones. Se aplicará el impuesto tal y como lo dejó el tripartito, o, incluso, se recuperaría algunos porcentajes que estaban fijados en el segundo tramo de la reforma –el tripartito rehizo el impuesto con una aplicación progresiva en tres fases--. El objetivo es ingresar entre 150 y 200 millones de euros por este concepto.

También se fija que el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales pase del 8% al 10%, pata igualarlo con el IVA. Y se prevé recaudar unos 100 millones de euros. Mas también acepta rebajar –los negociadores de ERC insisten en asegurar que los propios dirigentes de CiU no han ahorrado esfuerzos para buscar todo tipo de ingresos-- el mínimo exento del impuesto de Patrimonio. Pasará de los actuales 700.000 euros a 500.000 –como fija el programa electoral de ERC- o incluso por debajo de esa cifra. La recaudación, en este caso, podría ser de unos 50 millones de euros.

Un euro por ingresos, es un euro menos de ajuste


Pero esto no es todo. En el capítulo de ingresos, se quiere fijar un impuesto sobre las bebidas refrescantes, por contener un exceso de azúcar, perjudicial para la salud. Y por este concepto se prevé unos 22 millones de euros. También se pretende gravar las grandes superficies. Aquí la recaudación podría ser de unos 25 millones de euros.
La tesis es que un euro por ingresos implica un euro por recorte menos. Y CiU ha interiorizado el mensaje de los republicanos, aún a costa de señas de identitad como la apuesta de 2010 por eliminar el impuesto de Sucesiones.

Impuesto a la banca

Pero la joya de la corona es el impuesto a la banca, por los depósitos de clientes. El Govern en funciones ha aprobado la medida este martes, con toda la intención, porque el jueves el Congreso tiene previsto aprobar la decisión del Gobierno central de aplicar con un tipo cero ese impuesto. Es decir, el Ejecutivo español pretendía impedir que las comunidades adoptaran esa vía. Aquí, la recaudación prevista es de entre 400 y 600 millones de euros.

La medida, sin embargo, ha topado con la oposición de la banca, que considera que acabará repercutiendo en el cliente, en las clases medias ahorradoras. Aunque el portavoz del Govern, Francesc Homs, ha anunciado que no será así, algunos ejecutivos del sector financiero han dejado muy claro que no habrá otra posibilidad. El consejero delegado del Banc Sabadell, Jaume Guardiola, ha asegurado en unas conferencias en Gijón, la pasada semana, organizadas por el diario El Comercio, que si se tratara de una tasa Tobin, sobre las transacciones financieras, sería otra cosa, pero un impuesto sobre los depósitos “se repercutirá sobre los clientes”.

Con la esperanza en Bruselas

Con todas las medidas económicas que se fijarán en el presupuesto de 2013, aunque no todas ellas se podrán aplicar de forma efectiva e inmediata, CiU y ERC creen que podrán disminuir el impacto del ajuste de 4.000 millones exigido. Todas las medidas apuntadas supondrían unos 1.000 millones, por la vía de los ingresos.

Y las dos fuerzas políticas también esperan que la Comisión Europea flexibilice a España la reducción del déficit para 2013, y pase del 4,5% al 5,5% o 6%. En ese caso, exigirán que se traslade a las autonomías y que éstas puedan pasar del 0,7% fijado ahora, a un 1,5% o un 2%. Pero eso es otra historia. Bruselas debe decidir.

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