Los próximos objetivos de los terroristas: Londres, Roma y Washington

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Estado Islámico anuncia por Twitter que prepara nuevos atentados en grandes capitales occidentales

Un soldado permanece en guardia ante la torre Eiffel en París / EFE

en Barcelona, 14 de noviembre de 2015 (21:05 CET)

Europa aún no ha digerido los atentados de París que se han cobrado 129 muertos y unos 350 heridos, pero los terroristas de Estado Islámico ya están anunciando en Twitter que preparan nuevos ataques. Entre los potenciales futuros blancos de los yihadistas se encuentran las ciudades de Londres, Washington y Roma, según Daily Express.

La capital inglesa ya sufrió un atentado islamista en 2005, cuando varios terrorista suicidas de Al Qaeda se inmolaron en el metro de la ciudad causando 52 muertos. También Estados Unidos ha sufrido en sus carnes el terrorismo yihadista en el sangriento e inolvidable atentado a las Torres Gemelas de Nueva York de 2001.

Tres detenidos en Bélgica

Mientras, en París la Policía continúa con las investigaciones. Siete de los terrorista murieron durante la noche de los atentados. De momento, sólo se ha podido identificar a uno de los atacantes, que estaba fichado por los agentes franceses por delitos comunes y radicalización.

En el lugar de los hechos, la Policía encontró también dos pasaportes, uno sirio y otro egipcio. Se sospecha que el titular del documento sirio podría ser uno de los refugiados de la guerra de este país y que pudo llegar a Europa a través de la isla griega de Leros el pasado mes de octubre.

Y en Bruselas se han efectuado tres detenciones. La Policía belga ha confirmado que uno de los detenidos estuvo la noche de los atentados en París. El sospechoso podría haber alquilado el coche que los terrorista utilizaron para desplazarse a Bataclan, la discoteca donde se produjo la masacre. No obstante, la autoridades belgas han pedido prudencia, ya que consideran que es muy pronto para sacar conclusiones.

Investigación en Alemania

También en Alemania se investiga a otro hombre que fue detenido en Baviera hace una semana con explosivos y otro material sospechoso. El individuo llevaba registrada en el navegador de su vehículo una dirección parisina, aunque todavía se desconoce si tiene conexión con los lugares donde se perpetraron los atentados.

Los terroristas atacaron la noche del viernes seis flancos distintos. En el estadio de fútbol, donde se celebraba un encuentro amistoso entre Francia y Alemania, hicieron estallar varios explosivos. El presidente francés, François Hollande, que se hallaba en el lugar fue desalojado. Cuatro personas murieron en el estadio, aunque el partido se jugó hasta el final para no despertar la alarma entre el público, que abandonó el recinto cantando La Marsellesa.

La masacre de Bataclan

En paralelo, otros terroristas se desplazaron al restaurante Pequeña Camboya, muy concurrido los fines de semana por la noche, y comenzaron a disparar. Todos iban armados con fusiles de asalto y cinturones de explosivos. Después, los atacantes se dirigieron hacia la discoteca Bataclan, donde había un concierto. En el camino dispararon sin piedad y atacaron otros restaurantes.

Ya en la discoteca, tomaron rehenes y los fueron ejecutando uno a uno. Dejaron un reguero de más de 80 cadáveres, hasta que la Policía decidió intervenir y entrar en el local para frenar la masacre. Entre los fallecidos en la discoteca se encuentra un ciudadano español, Juan Alberto González, de 29 años, que había acudido al concierto con su esposa.

Reivindicación de Estado Islámico

Estado Islámico reivindicó el atentado la mañana del sábado mediante un vídeo y un comunicado en los que amenaza a los franceses por su intervención en la guerra de Siria. El Gobierno francés ha declarado el estado de emergencia. En consecuencia, 1.500 militares patrullan por las calles de la ciudad, los controles en las fronteras se han incrementado, los lugares públicos, incluido EuroDisney han cerrado y se han prohibido las manifestaciones al menos hasta el jueves.

Mientras, los parisinos hacen cola en los hospitales para donar sangre y llevan flores a los lugares donde se produjeron los asesinatos. Un total de 352 personas permanecen ingresadas con heridas de diversa gravedad, aunque unos cien podrían estar en estado muy crítico.

 

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