Manel Brufau: “El silencio como respuesta crea incertidumbre”

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DEBATE SOBRE LAS INSTITUCIONES

El director general de Indra en Catalunya, Manuel Brufau | ED

21 de mayo de 2014 (17:28 CET)

Un toque de atención serio al Gobierno español. Una reflexión de un dirigente empresarial de envergadura, de Manel Brufau, director general de Indra, que reclama cambios importantes en las instituciones españolas, para que se pueda superar la actual situación de parálisis.

“El silencio no es una respuesta, la no respuesta crea incertidumbres, que no son positivas ni para la sociedad ni para el mundo de la empresa”, ha asegurado, tras presentar el anuario de 2013 del Cercle d'Economia, patrocinado por Indra, y que versa en su totalidad sobre la “reforma de la democracia española”.

El Cercle sigue fiel a aquel espíritu de Popper, de que las reformas son siempre el mejor camino, pequeñas y grandes reformas institucionales, que impidan “el tener que comenzar siempre de nuevo”, como ha indicado el presidente del lobby empresarial, Antón Costas.

Empresas más competitivas

El Cercle mantiene una posición complicada en todo el debate relacionado con el proceso soberanista, porque quiere evitar una posición dual, entre todo o nada, porque busca una tercera vía que identifica con las reformas institucionales.

Y en ese contexto se sitúa también Manel Brufau, que ha defendido la capacidad de las empresas españolas para adaptarse a la nueva situación económica, tras el inicio de la crisis, que las ha hecho más competitivas, orientadas al sector exterior, y con el gran problema añadido, que se ha convertido en una virtud, de que “el precio del dinero ya no es el de antes, y el crédito es mucho más complicado de obtener”.

La evolución de Indra

Brufau ha destacado que Indra ha pasado de facturar 2.100 millones de euros en 2007, “antes de la crisis”, a 3.000 millones, y de ellos el 60% los ha facturado fuera de España, cuando años antes ese porcentaje era del 30%. Ese esfuerzo ha transformado a Indra “de ser una empresa exportadora a una empresa global, con el 45% de los trabajadores de fuera de España, por el 15% en 2007.

El director general de Indra, sin embargo, no ha querido evitar el debate político, el que plantea el Cercle d'Economia, al entender que España ha hecho un gran salto adelante, y pasó de ser una dictadura a una democracia, pero “con algunas asignaturas pendientes”, y que ha llegado el momento para abordarlas.

Reformas institucionales

Sin especificar si se refería en concreto al debate soberanista en Catalunya, Brufau sí ha insistido en que “el silencio no es la respuesta”, incidiendo en que el conjunto de la sociedad, y las empresas en particular, lo que quieren es evitar las incertidumbres, dando a entender que es el Gobierno español el que las crea al no ofrecer nada, ni ninguna alternativa ante lo que plantea Catalunya.

Brufau ha defendido también que las crisis económicas, dejando claro que no podía valorarlas como algo positivo, porque, al fin y al cabo son crisis importantes, sí ofrecen oportunidades para el cambio, para la adaptación. Y que muchas empresas han sabido funcionar mejor ahora, más saneadas, sin recurrir al dinero fácil que se obtuvo antes de la crisis.

Antón Costas, y Josep Ramoneda han abordado, por su parte, esas reformas políticas que se plasman en el anuario, con la colaboración de diversos autores como Víctor Lapuente, profesor en la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, que participará la próxima semana en las jornadas económicas de Sitges, que organiza el Cercle.
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