Marta Rovira muestra la timidez de ERC en los casos de corrupción de CDC

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COMPARECENCIA DE MAS

La secretaria general de ERC, Marta Rovira / EFE

Barcelona, 02 de septiembre de 2015 (19:52 CET)

Esquerra Republicana tiene un problema. Se ha integrado en la lista Junts pel Si, en la que figura Artur Mas de número cuatro. Apuesta por la independencia de Cataluña, pero no puede entrar a fondo en los casos de corrupción de Convergència, para no mostrar la debilidad de la candidatura. Y ese problema lo ha plasmado con nitidez Marta Rovira, la secretaria general de ERC, en su comparecencia en el Parlament, para cuestionar al President Artur Mas.

Con un circunloquio largo, y repetitivo, Rovira ha insistido en que la prioridad debe ser la lucha contra la corrupción. "Porque la corrupción ataca a la libertad, la de los ciudadanos, la de los trabajadores y trabajadoras de este país, los que están en una situación más frágil".

Y es cierto que Esquerra ha situado esa bandera por delante, pero no está en condiciones ahora de pasar al ataque. Rovira le ha preguntado a Mas que lo mejor sería que dijera "si su partido ha cobrado comisiones", al margen de si, además, existe o no una operación de Estado contra el proceso soberanista.

Incomodidad evidente

La honestidad de Esquerra en esa cuestión es clara. Pero no puede dar la batalla política. Rovira se ha limitado a ejercer ese papel, de crítica constructiva, para defender, posteriormente, con pasión, la necesidad de constituir un "país nuevo", en la línea de Artur Mas de que las elecciones acaben siendo un plebiscito sobre la independencia, y con la necesidad de que se produzca una gran victoria de la lista Junts pel Si.

Un tanto incómoda, Rovira se ha ceñido a lo que podía ofrecer este miércoles Esquerra Republicana. El pacto con Convergència y las entidades soberanitas les ha dejado a los republicanos sin capacidad de maniobra.  

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