Mas advierte a Rajoy de que acabará negociando con Junqueras

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DEBATE EN EL PARLAMENT

 Artur Mas, en el Parlament./EFE/Toni Garriga

16 de septiembre de 2014 (00:49 CET)

Es cierto que a menudo –los propios dirigentes de Convergència lo han fomentado—se asegura que los discursos del President Artur Mas y los del líder de Unió Democràtica, Josep Antoni Duran Lleida, caminan en direcciones opuestas. Pero no están alejados. Mas y Duran querían, desde el primer minuto, que el proyecto soberanista que acabaron “acompañando” desde la Diada de 2012, sirviera para provocar una reacción del Gobierno español que posibilitara un cambio sustancial en la relación de Cataluña con el resto de España.

Pero esa reacción no ha llegado. Y el President Mas se ve en la tesitura de cumplir el plan A, a la vista de que no hay ningún plan B. Y sin plan A, considera que todo empeorará.

Mas admite que seguir gobernando no está en sus manos

Mas lo explicitó este lunes en el debate de política general en el Parlament. Aseguró que quiere convocar la consulta del 9 de noviembre. Que lo hará amparado en la ley catalana de consultas, pero que, si no tiene “todas las garantías democráticas”, se verá en la necesidad de adelantar las elecciones al Parlament.

Le gustaría finalizar la legislatura, “pero, aunque está en mis manos, no sólo está en mis manos, para que pudiera ser así –finalizar el mandato—se tiene que votar el 9 de noviembre con plenas garantías democráticas”, aseguró.

¿Qué estaba sugiriendo? Que la presión será muy grande, que los partidos pro consulta, especialmente Esquerra Republicana, dificultarán mucho seguir adelante, aunque a los republicanos les pudiera interesar, desde su propio interés partidista –buscar primero una gran victoria en las elecciones municipales de mayo de 2015.

Elecciones y ya verá Rajoy

Por tanto, Mas dejó claro que convocará elecciones anticipadas, y, en ese caso, el Gobierno español ya se las apañará con la fuerza política ganadora, que, según todos los sondeos de los últimos meses, sería Esquerra Republicana, máxime desde el estallido del caso Pujol, que erosiona de forma notable las expectativas electorales de CiU.

Mas advirtió a Rajoy, por tanto, de que acabará negociando con Oriol Junqueras, que, tal vez, es lo que desea realmente el presidente del Gobierno español, como denunció –porque para él es negativo—Josep Antoni Duran Lleida en una serie de mensajes en su cuenta de twitter el pasado domingo.

La lectura de Mas de su mensaje escrito en el debate de política general así lo constata. Después de recordar que en la pregunta acordada para el 9 de noviembre se incluyó la posibilidad de asumir más competencias, de asumir estructuras de estado, pero dentro de España, Mas lamentó la nula reacción del Gobierno, “cuya única respuesta ha sido un ‘no’ a todo”.

Mas, como Salmond antes de pactar la consulta

Y remachó: “Tal y como se acordó, en la doble pregunta había tres opciones: mantener la actual situación; una transferencia de grandes poderes dentro del marco del actual Estado; o un estado independiente. ¿No les recuerda a lo que inicialmente planteaba el primer ministro escocés antes de cerrar el acuerdo con el Gobierno británico, que llevó a la formulación de independencia sí o no?”.

Es decir, Mas se sigue presentando como el dirigente político que ha buscado, y busca un acuerdo con España, y que reclama una “tercera vía” que pasaría por una reforma de la Constitución, o por un acuerdo bilateral. Pero, por ahora, ninguna de esas dos posibilidades se han concretado en algo tangible.

Esa es su misión. ¿Lo que venga después? El Gobierno español sabrá lo que hace, vino a decir el President Mas, que sabe que en unas elecciones anticipadas, sean justo antes o después de las municipales, CiU no llegará, precisamente, en las mejores condiciones.

Desconexión con España

Porque lo que Mas quiso reflejar es que él tampoco es el garante de un proceso que ha cobrado vida propia. “No es un choque de trenes lo que se dirime, porque se camina ya –España y Cataluña—en vías diferentes, y lo que hay es un alejamiento de trenes, hay mucha gente que ha desconectado del Estado español y el espíritu de la transición y del pacto constitucional se ha evaporado”, clamó.

Mas ofreció una última oportunidad a Rajoy, al entender que permitir la consulta sería “bueno” para España. “Sería la oportunidad para transformarse, para que reconociera su plurinacionalidad”, aseguró.

Pero si eso no llega, Mas convocará elecciones anticipadas, cuando compruebe que el recurso ante el Constitucional por parte del Ejecutivo español, contra la ley de consultas, y contra el decreto de convocatoria, es insalvable.

El problema se mantendrá, aunque gane ERC


El problema es que “el problema” persistirá. Esquerra no desea esas elecciones anticipadas porque Oriol Junqueras es consciente de que no tendrá una mayoría absoluta con la que pueda cambiar realmente la situación. Aunque el partido todavía hay que jugarlo.

Rajoy, en cualquier caso, se vería en la necesidad de negociar un referéndum de independencia o una mejora del estatus de Cataluña con Oriol Junqueras.

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