Mas busca una salida para Pujol a pocas horas de reunirse con la Fiscalía

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CORRUPCIÓN

Artur Mas y Oriol Pujol en el Parlament.

05 de febrero de 2013 (20:32 CET)

La posible imputación de Oriol Pujol, después de que la Fiscalía Anticorrupción lo haya solicitado al Tribunal de Justícia de Catalunya (TSJC) por el caso de las ITV, ha causado una gran inquietud en el seno del Govern de Artur Mas y de CiU.

El president busca una salida para Oriol Pujol, consciente de que la imputación del secretario general de CDC y portavoz parlamentario de CiU, le llevaría a tomar una decisión drástica. El propio Oriol Pujol ha insinuado que presentaría la dimisión, pero ni Pujol ni Mas desean ofrecer la imagen de que la corrupción ha llegado hasta la misma médula de Convergència. Mas aseguró la pasada semana que "un imputado no es un condenado", dejando la decisión final en manos de Pujol. 

Ruptura de la división de poderes

Y justo por ello, porque hace meses que Mas prevé esa posible imputación, y tras la eclosión de otros casos de corrupción en Catalunya y en el resto de España, el president convocó de forma precipitada una reunión con el presidente del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, Miguel Ángel Gimeno; el Fiscal Superior de Catalunya, Martín Rodríguez Sol; el Síndic de Greuges, Rafael Ribó; el Síndic Major de la Sindicatura de Comptes, Jaume Amat, y el director de la Oficina Antifrau de Catalunya, Daniel de Alfonso, y también con la presidenta del Parlament, Núria de Gispert. Y a pocas horas de ese encuentro, poco ortodoxo, porque rompe la necesaria división de poderes en cualquier país moderno, la discusión entre el Govern y los partidos de la oposición se sigue centrando en qué hacer con Oriol Pujol si es imputado.

Pero el debate ha ido más allá, porque Mas se encontrará en pocas horas –la reunión se ha convocado para la mañana de este miércoles-- con el Fiscal Superior de Catalunya, Martín Rodríguez Sol, que se ha mostrado muy contrariado por la actitud de Oriol Pujol.

El secretario general de CDC ha considerado en los últimos días que la posible imputación se debe al proceso soberanista que el president Mas ha puesto en marcha en Catalunya. Y, en una especie de autosacrificio en beneficio de un proyecto más alto, Pujol se ha mostrado dispuesto a retirarse para “no estorbar”.

La "utilización de la bandera"

Rodríguez Sol le podrá decir delante de Mas lo que ya ha manifestado. Según el fiscal, el informe que plantea la imputación de Oriol Pujol “es razonado, ajustado a derecho y muy argumentado” al exponer los supuestos indicios de tráfico de influencias del dirigente convergente. Así, los criterios políticos son una mala excusa. “Como fiscal me molesta que se utilice la bandera para proteger actividades particulares de cada uno”, ha afirmado, informa Efe.

El fiscal mantiene que la Fiscalía puede equivocarse en alguna ocasión, pero la intención es “ajustarse a la legalidad y actuar conforme al principio de imparcialidad”.

¿Pero, qué pretende Mas con la reunión de este miércoles en el Palau de la Generalitat? Según el president, todos los organismos convocados aportarán ideas y reflexiones para mejorar los mecanismos de control, aunque la Justicia ya tiene su camino trazado, y los escándalos de corrupción que se han dado a conocer atañen en mayor medida a los partidos políticos y a sus vías irregulares de financiación.

Código de actuación para imputados

Pero Mas pretende que se establezca un cierto código de actuación en casos como los de Oriol Pujol. ¿Qué deben hacer los partidos cuando tienen un imputado? ¿Deben los dirigentes imputados dimitir de inmediato, o cuando son condenados? ¿Cómo se reestablece el honor de los imputados cuyos casos, después, acaban en nada? El president expondrá esas conclusiones en el Parlament.

Mas reaccionó con la convocatoria de este encuentro, según fuentes conocedoras del proceso, tras la insistencia de Ciutadans en organizar una cumbre anticorrupción. La idea del partido que lidera Albert Rivera era que un imputado dimitiera de inmediato, entre otras medidas. Pero el president no quería ir a remolque de un documento que pudieran consensuar los partidos, con una dinámica interna en la que pudiera quedar arrinconada CiU.

El conseller de Presidència, Francesc Homs, se mostró partidario este martes de analizar “caso por caso”, sin establecer una pauta común para todos. Homs, además, trató de implicar a los medios de comunicación para que no condenen a nadie antes de hora, o para que rehabiliten a los imputados que, posteriormente, no son condenados. Citó en ese último caso al alcalde de Alpicat, de CiU, que ha sido absuelto de un delito urbanístico, después de que “no hubiera piedad en contra de él”.

Los partidos piden participar

En cualquier caso, la iniciativa de Mas no ha encontrado el apoyo de ningún partido. Para el diputado de Ciutadans, Jordi Cañas, el encuentro de este miércoles pretende “un pacto de silencio”.

El primer secretario del PSC, Pere Navarro, en cambio, se ha pronunciado en la línea del fiscal Rodríguez Sol. Y, en relación a CiU, pero también al PP, ha sido preciso: “No se puede identificar un partido con un país, y lo que deben hacer CiU y el PP es responder las imputaciones que tienen”. En concreto, sobre Oriol Pujol, Navarro entiende que se trata de “una operación policial por la que debe ofrecer explicaciones mucho más claras”.

La oposición, en su conjunto, considera que si se desea realmente tomar medidas para atajar la corrupción, no se entiende que Mas no convoque a los partidos. Y, aunque la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, se haya manifestado favorable a buscar acuerdos entre los grupos parlamentarios, el PSC, Ciutadans o ICV reclaman que sea el president el que busque con los partidos esas medidas concretas.

Pero Mas busca ahora, aunque haya otros casos –el del Palau de la Música; o el del Ayuntamiento de Lloret-- una salida para Oriol Pujol, cuya imputación puede ser determinante para CiU.

 

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