Mas construye su plataforma de Convergència desde la Casa dels Canonges de la Generalitat

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Espera su oficina de ex president en el Palau Robert, pero por ahora recibe a "personalidades de la sociedad civil" al lado de Puigdemont

La Casa dels Canonges donde Artur Mas aún recibe visitas pese a no ser presidente de la Generalitat.

Barcelona, 08 de febrero de 2016 (20:53 CET)

Artur Mas asegura que no se arrepiente del paso dado, y que propició la investidura como presidente de Carles Puigdemont. Pero mantiene toda su voluntad de volver a edificar el proyecto político de Convergència, con la idea de que, si se incumple el pacto entre Junts pel Sí y la CUP, pueda volver, personalmente, a la primera línea.
Mas es ex president, y abandonó, también su acta de diputado. Le corresponde una oficina para atender su cargo institucional, y que se acondicionará en el Palau Robert. Sin embargo, y antes de alquilar alguna otra instancia, Mas ha preferido impulsar su proyecto político desde la Casa dels Canonges, en la Generalitat, lo que, para algunos de los asistentes a sus citas, se podría considerar normal.
El proceso soberanista ha "normalizado" algunas prácticas que se sitúan a caballo entre las instituciones y la lucha lógica entre los partidos políticos. Mas no se ha escondido, según diferentes fuentes nacionalistas, de su presencia en la Casa dels Canonges, aunque siempre desde su habitual discreción, al lado del despacho del president Carles Puigdemont.
La cuestión es que Mas quiere impulsar una plataforma política para recoger ideas, que le sirva para la refundación de Convergència. "Como presidente de CDC, invito a la gente de Convergència a iniciar este proceso de repensar un gran movimiento central de la Cataluña que queremos en los próximos tiempos, e invito también a hacerlo a la sociedad catalana. Para ello configuraré una plataforma que aporte ideas y talento para que juntos articulemos ese movimiento al servicio de futuro del país", aseguró Mas en el consejo nacional de su partido este sábado.
Para ello, Mas no ha dudado, pese a la confusión de papeles, en aprovechar las instancias de la Casa dels Canonges, en el Palau de la Generalitat, y que sería la residencia oficial de los presidentes catalanes. Mas la ha utilizado en contadas ocasiones para dormir en sus instalaciones. Jordi Pujol también, los dos presidentes prefirieron vivir en sus domicilios particulares.
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