Mas descarta ahora aprobar los presupuestos con el PP

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ELECCIONES 25N

El president Mas con Oriol Pujol en el Parlament

20 de noviembre de 2012 (14:48 CET)

El candidato de CiU, Artur Mas, se ha caracterizado en lo que lleva de campaña electoral por dos omisiones: no pronuncia la palabra independencia, ni reclama una mayoría absoluta.

Habla de conseguir “estructuras de estado” y de obtener una “mayoría excepcional”. Esta segunda petición se podría interpretar como una mayoría muy por encima de la estrictamente técnica que representa una mayoría absoluta, 68 diputados de los 135 con los que cuenta el Parlament. Pero si no la consigue, Mas considerará, que, de hecho, no la había pedido.

Los presupuestos de 2013

En cualquier caso, Mas percibe que, a partir del próximo lunes, deberá comenzar a pensar en la aprobación de los presupuestos de 2013. Y, con el objetivo de seguir reduciendo el déficit, del 1,5% que se ha establecido en 2012, al 0,7% en 2013, necesitará un socio estable en el caso de no tener la mayoría suficiente, es decir, la mayoría absoluta.

Y Mas ya ha asegurado que descarta contar con el PP, a pesar de que aprobó con los populares los presupuestos de 2011 y 2012.

Para Mas las cosas están más claras que nunca: “El PP está haciendo dos cosas que ya no tienen retorno: estar absolutamente en contra de que la gente decida su futuro y hacer una guerra sucia total. No pactaremos los presupuestos con el PP", ha clamado el candidato de CiU.

Debilitado en la campaña

Así lo ha anunciado en una entrevista en TV3, insistiendo en que CiU debería obtener esa “mayoría excepcional” para poder impulsar su proyecto político, que pasa por la convocatoria de un referéndum de autodeterminación.

En los últimos días de la campaña electoral, Mas está percibiendo que esa mayoría se resiste, aunque CiU trata de darle la vuelta a las acusaciones de corrupción que un borrador de un informe policial ha destapado con presuntas cuentas en Suiza de las familias de Mas y Pujol.

Esa reacción podría generar un apoyo electoral que le diera a CiU la mayoría absoluta, como ocurrió con el caso Banca Catalana.

El PSC, ¿socio de CiU?

Pero, si no se produce esa mayoría, el proyecto de Mas quedará debilitado. El candidato de CiU lo ha admitido, al señalar que el proceso “quedará tocado”.

El nuevo baremo para saber si CiU ha tenido éxito o no, según Mas, será el número de diputados. Y entiende que se podrá hablar de fracaso electoral, sólo si saca “menos diputados que ahora”. En 2010 obtuvo 62 escaños.

Pese a todo, Mas deberá pensar en cómo aprueba los presupuestos de 2013, y, descartado el PP, sólo le podría quedar un muy debilitado PSC, o ERC, que saldrá fortalecida del 25N.

En este último caso, la presión de los círculos empresariales próximos a CiU sería muy grande, porque las patronales no quieren saber nada de los republicanos.
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