Mas fracasa y el PSC se aleja del derecho a decidir

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CUMBRE EN EL PALAU

Manel Manchón

Artur Mas con representantes del mundo local y líderes de los partidos CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA y CUP./EFE
Artur Mas con representantes del mundo local y líderes de los partidos CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA y CUP./EFE

06 de mayo de 2013 (21:59 CET)

Una cumbre, una comisión parlamentaria, un grupo de trabajo, todo ello sirve para ir avanzando o, también, para ralentizar algún proceso que se sepa que no tendrá éxito. El President Artur Mas quería reunir a todos los grupos políticos que estuvieran a favor del derecho a decidir para analizar en qué estado están las negociaciones con el Gobierno central, y qué vías legales se podrían encontrar para dar cobertura al referéndum soberanista previsto para 2014.

También quería analizar cómo se puede sumar a la sociedad civil a ese proceso y en función de todo ello controlar la dinámica de la consulta, consciente de que deberá dar marcha atrás. Pero pretendía, principalmente, que el PSC se comprometiera con el proceso y que secundara las distintas iniciativas que ha querido poner en marcha CiU. Y se encontró con un gran rechazo.

“Estoy preocupado, y decepcionado, no hemos visto en la reunión la Catalunya real”, aseguró Navarro, tras la cumbre celebrada en el Palau de la Generalitat entre el President Mas y los dirigentes de CiU, ERC, ICV, PSC y la CUP.

Salir como se entró

El PSC, en todo caso, sabía a dónde iba, y qué se pretendía debatir. Pese a las críticas de algunos dirigentes, principalmente de la diputada del PSC en el grupo del PSOE en el Congreso, Carme Chacón, Pere Navarro aceptó estar presente en la reunión. Y salió como había entrado, escéptico, pero, tal vez, más alejado del proceso que impulsa Artur Mas.

Navarro mantuvo sus críticas sobre cómo ha abordado Mas la consulta soberanista. “No participaremos en un proceso por la independencia por fascículos”, aseguró, cargando contra el Consejo Asesor por la Transición Nacional, al entender que la consulta por el derecho a decidir “no es compatible con prefigurar el resultado de un hipotético referéndum”.

El bucle, de nuevo

La política catalana entra de nuevo, --aunque, tal vez, nunca salió-- en un bucle ya conocido. La cumbre, liderada por Mas, acabó con la redacción de un documento, favorable al derecho a decidir y a que sea la sociedad catalana la que participe y se implique en todo el proceso. Pero los partidos podrán introducir enmiendas, por lo que se recupera el espíritu del Estatut, uno de los textos legales más largos y complejos que se recuerdan.

Tanto el representante de CiU, Jordi Turull, como el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, salieron de la reunión con un supuesto gran triunfo: una mayoría favorable al derecho a decidir. ¿Pero qué derecho a decidir, y sobre qué?

Consulta legal y acordada

Navarro repitió las tesis de los socialistas. El PSC sólo avalará una consulta legal, que se acuerde con el Gobierno central. Por ello, reclamó a Mas que reconduzca el proceso, porque, en caso contrario, el PSC se descolgará por completo.

De hecho, Navarro cumplió este lunes con los requisitos exigidos por Carme Chacón, pero respetando las formas. El PSC asiste a las reuniones a las que se le convoquen. Pero otra cosa es avalar el proyecto político de CiU y de ERC.

El PP catalán y Ciutadans no quisieron asistir a la invitación de Mas en el Palau. No creen en el derecho a decidir. Pero el PSC considera que debe formar parte de esa “centralidad” catalana. Sin embargo, Navarro insistió en que lo necesario en Catalunya es afrontar la crisis económica, negociar con el Gobierno central, y reactivar la economía.

Reforma constitucional

Mas ha brindado al PSC que en el Consejo Asesor por la Transición Nacional, formado por académicos y expertos –escorados, según Navarro, hacia las tesis independentistas-- se aborde también el proyecto federal, con una reforma de la Constitución, que defienden los socialistas catalanes. Pero todo ello, y así lo ve el PSC, podría servir sólo para ir ganando tiempo.

¿Es lo que quiere Mas? Fuentes de Convergència insisten en que al President no le queda más remedio que ir ganando tiempo, demorando la posibilidad de convocar una consulta, y tratar de acercarse al PSC y al PP catalán para aprobar los próximos presupuestos de la Generalitat. Claro que eso sería en detrimento de Esquerra Republicana, que sólo se mueve por un objetivo: que la consulta se celebre en 2014.

El bucle continua. Reuniones, documentos, procesos de transición nacional...

Mas comprobó este lunes que deberá hacer el viaje solo, si puede. El anhelado apoyo del PSC no lo tendrá.
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