Mas no quiere ser president sin un acuerdo cerrado con Esquerra

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NEGOCIACIONES

Artur Mas, durante el Consell Nacional del CDC. EFE / Andreu Dalmau

15 de diciembre de 2012 (18:23 CET)

El president Artur Mas es consciente de que puede iniciar una de las legislaturas más inestables desde la recuperación de la Generalitat, en 1980. Los 50 diputados de CiU, sin un apoyo parlamentario estable, son insuficientes para gestionar el día a día. Aún menos para iniciar un proceso soberanista que pueda culminar en un referéndum de autodeterminación. Por ello, Mas valora dilatar la investidura como president en el Parlament, dentro de lo que legalmente sea posible.

Animado por los suyos, y también gracias a la determinación de los dirigentes de Esquerra, que desean agotar todas las posibilidades, Mas ha recordado que hay un plazo legal de 10 días hábiles entre la constitución del Parlament –este lunes—y el pleno de investidura. En ese lapso, el líder de CiU quiere cerrar un acuerdo de gobernabilidad con Esquerra.

Si se agota el calendario legal, aunque estaba previsto que Mas fuese elegido president el próximo jueves, el debate de investidura definitivo se podría celebrar el jueves 3 y el viernes 4 de enero de 2013.

Planificar el 2013

La razón es evidente. Mas quiere agotar, como Esquerra, todas las posibilidades y ser elegido con una cierta garantía de estabilidad. Como mínimo con el objetivo de tener un año por delante. Tras la aprobación de los presupuestos del 2013, y con alguna sorpresa satisfactoria, que podría ser un mayor margen de déficit –la Comisión Europea deberá decidir si flexibiliza el déficit de España en su reunión del mes de febrero—Mas podría comenzar a pensar en cómo planificar el referéndum, la gran exigencia de ERC, pero también el gran compromiso del líder de CiU cuando adelantó las elecciones.

Las negociaciones entre CiU y ERC se han reiniciado este mismo fin de semana. La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha asegurado que las negociaciones seguirán, con las reuniones de las distintas comisiones, incluso aunque el lunes arranque la legislatura catalana. “Hay más puntos de acuerdo, que de desacuerdo”, ha insistido Rovira, tras el consejo nacional de ERC.

¿Adelantar de nuevo las elecciones?

El punto central, según ha explicado la propia dirigente de Esquerra, es diciembre de 2013. En ese momento, se habrá agotado la hoja de ruta establecida, según la cual el Govern de Artur Mas habría hecho todo lo posible para realizar una consulta con una base legal. Pero si no tiene el permiso del Gobierno central, ¿qué pasará? Aquí la incertidumbre es total. Y Esquerra cree que Mas podría, en ese instante, convocar de nuevo elecciones. Por ello, CiU se niega a fijar una fecha para la consulta.

Mas, en cualquier caso, con su decisión de no ser investido hasta que no alcance un acuerdo de gobernabilidad con Esquerra, está presionando a todos los negociadores. Oriol Junqueras se ha comprometido a votar la investidura de Mas. Pero eso, ahora, no es suficiente. Mas quiere ser investido el próximo jueves. Por tanto, la negociación final será intensa.
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