Mas reclama al PSC que se corresponsabilice y entre en el Govern

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DERECHO A DECIDIR

Artur Mas, este miércoles en el Palau de la Generalitat./ED

03 de abril de 2013 (17:25 CET)

Artur Mas sigue el camino que se marcó tras las elecciones del 25N. El rumbo hacia la consulta soberanista en esta legislatura se mantiene y el pacto con Esquerra Republicana “progresa adecuadamente”. Eso sí, esa consulta no debe acelerarse, como le pide Oriol Junqueras, sino que el Govern tiene toda la legislatura para convocarla, aunque el compromiso inicial sea hacerlo en 2014. Mas, en el balance de los cien días de su segundo mandato, ha expresado que en ese periplo quiere un mayor apoyo, y ha reclamado a ERC, y al PSC, de forma explícíta, que formen parte del Ejecutivo catalán.

Mas ha tratado de esclarecer los pasos que seguirá en los próximos meses. Tras la entrevista secreta de la pasada semana con Mariano Rajoy, Mas ha asegurado que no hubo ninguna aproximación respecto a la consulta. “El Gobierno no quiere que se celebre, y nosotros tenemos un mandato para convocarla”. Pero Mas entiende que, pese a que no hay apenas margen para llegar a un acuerdo, su deber es el de intentarlo. Habrá, por tanto, nuevas entrevistas, también secretas, como ha apuntado Mas, para buscar “una consulta en el marco legal, que es perfectamente posible, y acordada por los dos gobiernos”.

En la línea del PSC

Ese matiz es importante, porque es lo que ha reclamado el PSC en los últimos meses. El primer secretario de los socialistas catalanes, Pere Navarro, decidió apoyar la resolución en el Congreso y en el Parlament, sobre el derecho a decidir, siempre que hubiera un compromiso para buscar ese acuerdo. Y lo obtuvo.

Ahora, Mas insiste, por tanto, en que el PSC entienda la sitación política y financiera de la Generalitat y entre en el Govern. Para Mas la aportación de los socialistas es vital. Primero porque CiU no puede depender sólo de ERC, que sigue presionando para avanzar en la convocatoria de ese referéndum y que no asegura la aprobación de los presupuestos de 2013. Y en segundo lugar, porque la federación nacionalista considera que el PSC es en gran medida responsable de la herencia que se encontró Mas al acceder al Govern en 2010, y ahora, entiende Artur Mas, los socialistas deberían corresponsabilizarse.

Negociar con el PP

Mas ha destacado que las relaciones con el Gobierno del PP se deberán cuidar en los próximos meses y que el diálogo puede favorecer muchas cuestiones sectoriales que se quedaron bloqueadas. También Mas y Rajoy avanzaron sobre el déficit de las comunidades autónomas. Y Rajoy buscará en Bruselas que se flexibilice el déficit para 2013. La Generalitat quiere que se aproxime al 2%. Si fuera así, sería un auténtico respiro para las arcas catalanas.

Pero no hubo más. No abordaron tampoco el nuevo sistema de financiación autonómica que deberá entrar en vigor en 2014. Sólo que se pondrá en marcha un comité, dentro del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que trabajará en el nuevo modelo en los próximos meses.

Compromisos de gasto

Por ello, Mas quiere ahora al PSC. No fue casualidad que Mas se presentara en el Palau de la Generalitat ese miércoles con un documento sobre la situación financiera de la Generalitat, recordando que en 2010 el déficit fue el doble del previsto, el 4,57%, frente al 2,5% del PIB fijado inicialmente. Eso comportó 8.911 millones de déficit por los 5.875 millones. También se incidió en que los compromisos de gasto con cargo a futuros ejercicios pasaron de 25.543 millones en el 2006 a 79.502 millones en 2010. Es decir, en tiempos del tripartito.

Algunos dirigentes de CiU presionan a Mas para que insista en esa cuestión, para que deje claro que el Govern está con la soga al cuello por la herencia recibida y la necesidad de reducir ese déficit en un tiempo récord, que le marca el Gobierno español y Bruselas. Pero el President se resiste, aunque no pueda evitar hacer referencia a ello.

A España no le interesa que Catalunya caiga

“No sé lo que hará el PSC, mi oferta sigue en pie y será permanente, y tengo la convicción de que caerá como la fruta madura, porque este país necesita un Govern de todos”, ha asegurado Mas.

El President, de hecho, no puede hacer gran cosa más, a no ser que decida convocar elecciones o dejar el cargo. Tiene una resolución votada en el Parlament con 104 diputados, incluido el PSC, sobre el derecho a decidir; unas cuentas ruinosas que le obligan a negociar con Madrid, aunque, finalmente, cuenta con una gran baza: “España no puede permitirse que Catalunya no funcione, les interesa también a ellos”, ha sentenciado Mas.

Ello explica, en gran medida, la entrevista con Rajoy en Madrid.
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