Mas recurrirá ante el TC la ley de horarios comerciales de Rajoy

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CONFLICTO

08 de marzo de 2013 (13:22 CET)

La Generalitat quiere mantener el pulso y no está dispuesta a dejar de defender sus competencias en materia de comercio. El conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig, ha avanzado este viernes que el Govern presentará un recurso de inconstitucionalidad contra el real decreto ley de 2012 que liberaliza los horarios comerciales por invasión de competencias.

Las relaciones entre el Govern y el Gobierno central han entrado en una situación anómala, provocada por el proyecto soberanista del President Artur Mas. Pero, esa oposición al derecho a decidir por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy, no esconde, según el Govern, un intento de recentralizar diversas competencias, entre ellas la ley de horarios comerciales.

Competitividad del sector

Según Puig, que ha participado este viernes en el Fórum Europa, el Ejecutivo catalán tratará de “resistir” esa supuesta “voluntad uniformadora”. El recurso se prevé presentarlo la próxima semana y supone un nuevo episodio de una guerra constante en materia comercial. El Gobierno central está convencido de que las diferentes legislaciones autonómicas sobre los horarios comerciales resta competitividad al sector y quiere legislar para evitarlo.

La Generalitat aprobó, en el primer mandato de Artur Mas, un decreto sobre horarios comerciales con la pretensión de proteger al sector de la reforma, de carácter liberalizador, que había emprendido el Gobierno del PP. Esa reforma se plasmó en un decreto-ley –una figura legislativa de la que abusa el Gobierno para imprimir más velocidad a sus decisiones-- con fecha 25 de mayo de 2012.

CiU y ERC, a la carga

Fruto de la iniciativa del Govern, el Ejecutivo español decidió recurrir el decreto catalán. El Constitucional acabó suspendiendo los artículos que habían sido recurridos y que respetaban la singuralidad de la ley catalana de horarios comerciales. Y ante ello, hubo una nueva reacción de CiU, apoyada por ERC, con una proposición de ley para fijar, de nuevo, los horarios comerciales.

En Catalunya se mantiene un máximo de 72 horas semanales, entre el lunes y sábado. También se ofrece ocho días festivos al año. Y se dejan fuera de esas obligaciones los establecimientos comerciales de alimentación de una superficie de hasta 150 metros cuadrados. Por parte del Gobierno, se permite a los comerciantes que hagan rebajas durante todo el año, pasar de ocho a diez los festivos autorizados y conmina a las ciudades más importantes a que liberalicen sus horarios en las zonas turísticas.

¿Pero hay o no una demanda en ese sentido en Catalunya, al margen de las pretensiones del Gobierno central? Según el conseller Puig, sólo se han denegado el 10% de las peticiones de licencia que se han recibido en los últimos años. En cualquier caso, la guerra sigue abierta, sin que haya ningún atisbo, por ahora, de un posible entendimiento.
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