Pedro Cardim: “Hay una flagrante instrumentalización nacionalista del pasado”

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INDEPENDENTISMO CATALÁN

Manifestantes en la Diada, en las Ramblas./EFE/Marta Pérez

06 de marzo de 2014 (22:07 CET)

El historiador de Historia Moderna en la Universidad Nueva de Lisboa, Pedro Cardim, ha querido hacer pública su queja sobre el tratamiento que de una entrevista suya hizo la revista de divulgación histórica Sàpiens. Cardim prepara diversos artículos en prensa, y uno de los más recientes lo ha publicado en el diario portugués Publico.

Cardim traza un paralelismo entre la independencia de Portugal, y el movimiento independentista catalán para hacer ver que la historia no se debe manipular. El historiador asegura que la historia, precisamente, se ha utilizado para formar “una impresión de unanimidad sobre la idea de que hay pueblos que están destinados a vivir separados, cuando, con lo que se sabe ahora sobre la revuelta portuguesa de 1640, queda desmentida”.

Cardim recuerda que la revista Sàpiens le pidió una entrevista que fue incluida, “sin que me lo comunicaran” en una “agresiva campaña política a favor de la independencia de Catalunya”. El historiador añade que esa campaña, que se dio a conocer con el libro Catalonia Calling, es una tentativa “de legitimar históricamente esa causa independentista que considero una flagrante instrumentalización nacionalista del pasado”. Cardim, junto con otros historiadores, rechazaron esa campaña.

Los factores de las revueltas

El artículo en el diario Publico es extenso, y en él, bajo el título de Portugal, Catalunya y España o el uso que el nacionalismo hace de la historia, se razona todo el periodo en el que Portugal luchó por su independencia, después de pertenecer a la monarquía española entre 1581 y 1640.

Cardim interpreta aquel movimiento como una confluencia de muchos factores. “Lejos de ser inevitable, la ruptura portuguesa fue el fruto de una conjugación bastante imprevisible de factores y de motivaciones”. Y añade que “está probado que, al margen del grupo que lideró la revuelta, con un sentimiento nacional, muchos eran lusos que pretendían que Portugal permaneciese bajo la monarquía española, exigiendo que su autonomía fuera más respetada”. También, mantiene Cardim, había quienes querían una mayor integración con la monarquía española, y quienes eran “bastante indiferentes en relación a lo que estaba pasando”.

Más pluralidad

Por ello, Cardim pide que esas reflexiones se tengan en cuenta a la hora de conmemorar en Catalunya el tricentenario de 1714, y que “se permita una mayor pluralidad de perspectivas sobre lo que realmente pasó, porque entonces lo que se hará es utilizar la historia para ofrecer la impresión de que existe una unanimidad acerca de la idea de que los pueblos están naturalmente destinados a vivir separados”.

Cardim analiza, en cambio, lo que pasó en Portugal bajo la dictadura de Salazar, al señalar que la historia se utilizó para ofrecer una visión muy distinta a la realidad. Portugal, bajo ese prisma, fue presentado como un país que fue “víctima indefensa de la dominación y de la explotación españolas”.

Un aviso, por tanto, a navegantes.

Por ello, Cardim insiste en que se quedó “estupefacto” cuando vio su entrevista en el formato del libro Catalonia Calling, como un acto propagandístico sobre el movimiento independentista catalán.
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