Podemos obliga a Esquerra a renunciar al catalán como condición para acceder a subsidios básicos

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La consellera Dolors Bassa se planteaba que el conocimiento del catalán fuese requisito para percibir la renta mínima de inserción

Lluís Rabell y Carles Puigdemont

Barcelona, 04 de febrero de 2016 (01:00 CET)

La renta mínima de inserción es una ayuda que la Generalitat otorga a las personas que atraviesan por graves dificultades económicas, que no tienen empleo y que ya no perciben el paro. Durante el mandato de Artur Mas, la Generalitat impuso una severa política de recortes y redujo estos subsidios de forma considerable.

Ahora, tras el acuerdo con la CUP, el nuevo Govern de Junts pel sí se propone destinar más recursos, unos 70 millones de euros extras, a pagar esta renta. El Ejecutivo se plantea también modificar los criterios para percibir la ayuda, que pasará a ser un derecho subjetivo.

El catalán como requisito

Eso implica que los receptores de la renta mínima de inserción tendrán que cumplir unos requisitos. La nueva consellera de Treball, la republicana Dolors Bassa, procedente del entorno sindical, ha planteado que uno de esos requisitos sea saber catalán.

Catalunya sí que es pot, la coalición de izquierdas que integra a Podemos e ICV, no está de acuerdo con esa condición. Para el portavoz de esta formación en el Parlament, Joan Coscubiela, las personas que sufren apuros económicos tienen derecho a recibir este subsidio con independencia de su procedencia, los idiomas que hablen o los conocimientos que tengan.

Batería de iniciativas de Catalunya sí que es pot

Por eso, Catalunya sí que es pot ha puesto en marcha una batería de iniciativas destinadas a que la Generalitat retire este tipo de requisitos para conceder ayudas sociales.

El grupo parlamentario de la izquierda alternativa con Coscubiela a la cabeza ha pedido la comparecencia de la consellera Bassa para que dé explicaciones en la Cámara sobre "las nuevas obligaciones básicas como la comprensión de la lengua para acceder a la renta mínima de inserción".

Marcha atrás de Bassa

A la espera de esa comparecencia, el líder de Catalunya sí que es pot, Lluís Rabell, preguntó este miércoles en la primera sesión de control al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, sobre el asunto. Puigdemont se salió por la tangente y sólo contestó que el Govern "no creará fronteras".

Pero las gestiones de Catalunya sí que es pot han dado sus frutos. Fuentes del Departament de Treball explicaron el miércoles a Economía Digital que la consellera Bassa ha dado marcha atrás y que la Conselleria ya no se plantea que el conocimiento del catalán, ni de ningún otro idioma, sea requisito indispensable para acceder a los subsidios de la Generalitat.
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