Carles Puigdemont durante una charla en la Universidad de Amsterdam el 3 de octubre pasado. EFE

Puigdemont vuelve a llevar al límite el Parlament

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Los hombres de Puigdemont se resisten a aceptar la suspensión de cuatro diputados de Junts per Catalunya a pocas horas de que el Parlament reanude su actividad

Barcelona, 09 de octubre de 2018 (04:55 CET)

A Carles Puigdemont le gusta jugar al límite. Poco le importa que Junts per Catalunya y ERC estuvieran a punto de poner fin al gobierno de Quim Torra hace unos días. Puigdemont sigue en sus trece.

A falta de pocas horas para que se reanude la actividad este martes en el Parlament, se niega a aceptar su suspensión de diputado que ordenó el Tribunal Supremo y, además, conserva suficientes fieles para sostener el desafío.

Ni las medidas cautelares que pueda tomar el Tribunal Constitucional tras el recurso de amparo presentado por el PSC ni el rehazo de los letrados del Parlament hacen pestañear al líder huido. Al fin y al cabo, Puigdemont se ha mostrado inmune a la justicia española y ya ha demostrado que siente pocos reparos en sembrar el caos en el Parlament.

Los integrantes de Junts per Catalunya (JpC) se muestran divididos ante las maniobras ordenadas por Puigdemont. Los socios de ERC quieren confiar en que la mayoría de JpC aceptará este martes un cambio de criterio en la línea de abrirse a la sustitución de los diputados suspendidos. "La mayoría ha bajado del burro", aseguran fuentes soberanistas.

El problema es que hay una minoría que no ha bajado. Y el problema, aún mayor, es quién forma parte de esta minoría. Un hombre destaca entre los irreductibles de Puigdemont: el vicepresidente del Parlament, Josep Costa. El adjetivo más suave que se le adjudica es "ultra". 

A Costa se le atribuye el papel más destacado en forzar al presidente del Parlament, Roger Torrent, a la ilegalidad. Fue el más insistente, durante el mes de enero, en la celebración de un pleno que permitiera la teleinvestidura de Puigdemont y también fue el más insistente, la semana pasada, en la aceptación del voto delegado de los diputados suspendidos (cuatro de ellos de Junts per Catalunya).

El papel del presidente del Parlament

Pero Torrent no cede. Su especialidad es ganar tiempo y buscar el abrigo de los letrados del Parlament, que ayer, lunes, ya rechazaron el planteamiento de Junts per Catalunya —consistente en manifestar su rechazo a la suspensión del Supremo y en delegar el voto de Carles Puigdemont, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull en el portavoz, Albert Batet—.

Tras el rechazo de los letrados del Parlament queda por ver qué rumbo toma JpC: si el de la mayoría que quiere imitar a ERC (y aceptar la sustitución de funciones de Oriol Junqueras y Raül Romeva) o bien el de Puigdemont:

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