Resignación independentista: la ANC pide ahora elecciones anticipadas

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EL ESCENARIO CATALÁN

La presidenta de la ANC, Carme Forcadell. EFE

19 de agosto de 2014 (13:35 CET)

El realismo se impone entre el movimiento independentista. Tras unas semanas en las que los distintos miembros del Govern que preside Artur Mas han mostrado la necesidad de convocar elecciones anticipadas al Parlament de Catalunya –cuando sea posible-- la Assemblea Nacional Catalana (ANC) considera que se deberían convocar “cuanto antes mejor”, si la consulta soberanista fijada para el 9 de noviembre se acaba anulando.

La presidenta de la ANC, Carme Forcadell, consciente de que el movimiento independentista tampoco puede forzar la situación, por delante de lo que acabe decidiendo el propio Mas, ha asegurado este martes que todo debería conducir a unas elecciones anticipadas.

Con ello ampara la posición de la vicepresidenta del Govern, Joana Ortega, quien defendió la pasada semana un aplazamiento de la consulta, tras unas elecciones anticipadas, si el gobierno español la recurre.

El precedente del pacto fiscal


El argumento de Forcadell es que Mas debería tomar la misma decisión que la adoptada en noviembre de 2012, cuando forzó unas nuevas elecciones al Parlament al no poder cumplir con el compromiso adquirido, cuando se presentó a las elecciones en 2010, y que pasaba por un pacto fiscal con el gobierno español.

Si Mas no convoca la consulta el 9 de noviembre, “estará incumpliendo aquello por lo que se presentó en las últimas elecciones, y debe adoptar la misma decisión que cuando no consiguió el pacto fiscal, es decir, anticipar las elecciones”, ha afirmado Forcadell.

El plan inicial de Mas

Lo que explicita la presidenta de la ANC es lo que, desde el primer momento, tiene previsto Mas. Lo que ocurre ahora es que el mandatario catalán pretendía agotar la legislatura hasta 2016, en el caso de que no pudiera realizarse la consulta soberanista. Ahora, aquella pretensión es mucho más complicada. La ANC, pero principalmente Esquerra Republicana, abogan por unos comicios en clave plebiscitaria. “Cuanto antes mejor”, ha sentenciado Forcadell.

Mas, sin embargo, sí firmará el decreto de convocatoria de la consulta, que se basará en la ley que ultima en el Parlament. Una vez convocado el referéndum, el gobierno español lo recurrirá. Pero a Mas nadie le podrá negar que fue el primer presidente de la Generalitat en impulsar una consulta soberanista.

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha asegurado que el gobierno central “podría caer en prevaricación”, si recurre la consulta, porque estaría enmarcada en la legalidad. Pero esa ley catalana de consultas no puede amparar un referéndum, que es competencia exclusiva del Estado.
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