Albert Rivera, tras el resultado de las elecciones generales

Rivera anuncia su dimisión como presidente de Ciudadanos

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Rivera hace una declaración sin preguntas después de la hecatombe sufrida por su partido

Barcelona, de ( CET)

Albert Rivera ha anunciado este lunes su dimisión como presidente de Ciudadanos. La decisión de Rivera se produce después de la debacle electoral sufrida este domingo por su partido, que perdió el 83% de sus escaños (pasó de 57 a 10). El ya ex dirigente de Cs ha asegurado que dimite "por responsabilidad" para que el proyecto "pueda volver a tomar las riendas del centro político" en España. 

Rivera también ha anunciado que renunciará a su acta de diputado para estar "en coherencia con sus valores". "Es el momento de ceder el testigo y dejar el paso a otro diputado que le apasione entrar por la puerta del Congreso de los Diputados por el honor que supone", ha afirmado, que ha asegurado que nunca se ha sentido "atornillado" a su sillón de parlamentario. 

Rivera, nacido en Barcelona hace 39 años, también ha tenido palabras para evaluar la situación en Cataluña. "Llevo años peleando para que Cataluña y el resto de España rememos en la misma dirección. Hoy más que nunca me reafirmo en que no podemos dividirnos, es el momento de unirnos". 

El exdiputado ha dejado también un recado a los dirigentes de los otros partidos del escenario político asegurando que España no puede "volver a los rojos y a los azules". Y ha citado al expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmando que, "si para ganar tienes que dividir a la gente, tendrás un país ingobernable". 

Rivera asumió, tras los resultados electorales, la hecatombe como un fracaso propio "sin paliativos", pero evitó anunciar su renuncia como presidente del partido. De hecho, sus primeros pasos parecían ir en otra dirección, puesto que su intención era forzar un congreso extraordinario de Ciudadanos y dejar su futuro en manos de la militancia.

Pero la contundente derrota sufrida a las urnas, que ha supuesto en estas generales la desaparición de Ciudadanos de todo el mapa autonómico con la excepción de una exigua representación en cuatro comunidades (Cataluña, Andalucía, Madrid y Comunidad Valenciana), ha llevado a Rivera a asumir que no está en condiciones de seguir a los mandos del partido.

Se abre ahora el interrogante de quién será su sustituto al frente de Ciudadanos. Inés Arrimadas, antigua líder de Cs en Cataluña y la dirigente con mayor proyección, siempre ha sido considerada como su delfín en la formación naranja. En su contra juega, sin embargo, el haber sido una dirigente alineada sin matices con la estrategia de Rivera durante este tiempo, incluyendo el contraproducente veto al PSOE para formar gobierno.

Otra de las figuras bien situadas para llevar a cabo la renovación en Ciudadanos es el eurodiputado Luis Garicano, uno de los pocos rostros críticos con Rivera que se ha mantenido en el partido y que cuenta con una notoriedad relevante. Su problema es muy diferente, ya que están por ver las fuerzas internas que puede acumular el eurodiputado.

Una pérdida de 2,5 millones de votos

El resultado de Ciudadanos supone una pérdida de 47 parlamentarios y de más de 2,5 millones de votos respecto a los comicios de abril. Tras conocerlos, Rivera anunció la convocatoria de un Comité Ejecutivo Nacional que se reúne desde las 10.00 horas de este lunes y que tenía por objetivo, en sus propias palabras, que "los militantes tomen las riendas" de la formación naranja. 

La debacle es aún mayor si se compara con el resultado de otras formaciones políticas. En especial, con el de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), la formación que solo concurre por la circunscripción de Cataluña y que consiguió en estas elecciones más representación (13 parlamentarios) que Ciudadanos en todo el territorio nacional. 

También resulta especialmente llamativa la comparación con el resultado, en términos absolutos, de las elecciones autonómicas catalanas celebradas en 2017. Entonces, la candidatura que lideraba Arrimadas consiguió 1,1 millones de votos en la región. El 10-N, Ciudadanos obtuvo 215.000 sufragios por Cataluña, una quinta parte, y pasó a ser la octava fuerza del escenario catalán. 

Los dirigentes que saldrán con Rivera

La pérdida de escaños no solo ha propiciado la salida de Rivera. Muchos pesos pesados de la cúpula del partido naranja perderán también su asiento en el Congreso. Este es el caso de caras reconocibles como el secretario general, José Manuel Villegas, el exportavoz parlamentario Juan Carlos Girauta, el portavoz adjunto Edmundo Bal y la secretaria de Igualdad, Patricia Reyes

De hecho, de la comisión permanente de la ejecutiva del partido solo se mantendrán Arrimadas y el secretario de Comunicación, Fernando de Páramo

Rivera, a punto de cumplir 40 años, llevaba desde 2006 al frente del partido, al que lideró en las seis elecciones generales celebradas en España desde 2008. 

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