Sánchez-Camacho monopoliza contra Mas el rechazo a la Catalunya independiente

stop

El debate de TV3 se convierte en un cruce de acusaciones sobre el referéndum y los recortes sociales

Los candidatos a la presidencia de Catalunya en el debate de TV3

19 de noviembre de 2012 (00:20 CET)

El formato esta vez era diferente. De pie, con más tiempo, sin las interrupciones habituales del moderador, los candidatos a la Generalitat mantuvieron un debate electoral más vivo, pero también más complejo, más inconexo, dirigido por Ramon Pellicer. Pero, entre las acusaciones mutuas, destacó la candidata del PP, Alicia Sánchez-Camacho, que consiguió colocar su mensaje con mayor claridad en contra de Artur Mas.

La paradoja es que el resto de candidatos, entre ellos el líder del PSC, Pere Navarro, reflejaron con claridad que la mayoría de leyes y de propuestas adoptadas en el Parlament en los dos últimos años se han pactado entre CiU y el PP.

Referéndum

Pero ello no evitó que Sánchez-Camacho pusiera contra las cuerdas a Mas, al reclamarle que dejara claro cómo quiere convocar un referéndum de autodeterminación sin saber previamente, sin tener garantías, de que un nuevo estado sería aceptado por la Unión Europea.

Lo intentó Navarro, con algún éxito, ante un dubitativo Mas, que acabó recuperándose a medida que avanzaba el debate. Pero fue la candidata del PP la más incisiva, esgrimiendo en diferentes ocasiones que la Comisión Europea ha constatado que el actual tratado de Lisboa no permite que un territorio desgajado de un estado pueda ser un nuevo país de la Unión Europea.

El PSC acusa a Mas de hablar de un consulta no legal 

Navarro buscó el choque, consciente de que debe arriesgarse en lo que queda de campaña para atraer a un buen porcentaje todavía de catalanes que no han decidido el voto. Y le recriminó a Mas que reclamara una consulta fuera legal o no. Aquí Mas reaccionó y negó la mayor.

Dijo que su afirmación en el Parlament había sido que convocaría una consulta “sí o sí”, y que, en caso de no contar con un acuerdo con el Gobierno español, buscaría una legalidad “catalana”, con la ley de consultas que desea aprobar a partir del 25N. Pero ni Camacho ni Navarro aceptaron ese giro dialéctico. Y la candidata del PP incidió una y otra vez sobre ello.

Explicaciones en castellano 

El debate reflejó otros duelos. El de la propia Sánchez-Camacho contra el candidato de Ciutadans, Albert Rivera, que luchan por una parte del voto españolista. Y para ello no dudaron en dirigirse a sus interlocutores en castellano en los primeros compases del debate.

Sí a la  independencia 

Y el otro duelo fue entre el candidato de ERC, Oriol Junqueras –que en muchos momentos actuó como un claro posible socio de CiU—y el candidato de Solidaritat, Alfons López-Tena.

Los dos también buscan una parte del electorado independentista que quiere una vía directa hacia la independencia, con una pregunta clara, que el propio Artur Mas sigue sin definir.

Recortes y derecho a decidir

En un espacio concreto se situó el candidato de ICV, Joan Herrera, defendiendo políticas alternativas a los recortes sociales, y reclamando, frente a Artur Mas, recuperar el impuesto de sucesiones, pero el que estaba vigente antes de la propia reforma que acometió el tripartito, --el Govern del que formó parte ICV—por el que, en aquel momento, la Generalitat ingresaba cada año sobre los 450 millones de euros, coincidiendo con el boom inmobiliario.

El candidato del PSC, Pere Navarro, se limitó a defender el derecho a decidir que no cuenta, todavía, con el apoyo de toda la dirección del PSOE. “Estamos a favor de un referendo como el de Escocia. Pero todavía no sé como se llega a la independencia, todavía no lo han explicado”, añadió, siguiendo la estela de Sánchez-Camacho contra Mas.

Políticas de austeridad en línea con Europa

El actual president, por su parte, buscó situarse unas cabezas por encima de los demás, recordando que el ex conseller de Economia del tripartito, Antoni Castells, se había referido en artículos publicados que los recortes sociales eran inevitables, porque se decidían en otras instancias, en el seno de la Unión Europea.

Mas también se escudó en las políticas adoptadas por el presidente francés, François Hollande, de recortes sociales, para asegurar que son decisiones que los gobiernos, si no es a través de acuerdos en Bruselas, no pueden sortear.

Con esa actuación, descolocó Mas a Navarro, y Sánchez-Camacho se acogió a ello para rebatir directamente al líder del PSC. El debate, por tanto, fue estableciendo alianzas cruzadas, en función de las diferentes cuestiones. Pero del debate salieron como llegaron. Y sigue todo abierto, en función de si CiU obtiene o no la mayoría absoluta.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad