El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, durante la segunda jornada del debate de política general, este miércoles en el Parlament
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El presidente de la Generalitat evita debatir con los líderes parlamentarios uno a uno, mientras toma notas en su escaño

Marcos Pardeiro

Economía Digital

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, durante la segunda jornada del debate de política general, este miércoles en el Parlament

Barcelona, 03 de octubre de 2018 (11:56 CET)

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha optado por evitar el cuerpo a cuerpo con los líderes parlamentarios de Cataluña y mantenerse en su escaño tomando notas. Torra optó por escuchar desde su asiento las intervenciones de Inés Arrimadas (Ciudadanos), Miquel Iceta (PSC) y Jèssica Albiach (Catalunya en Comú), Carles Riera (CUP) y Alejandro Fernández (PP).

No contestó ninguna de sus intervenciones, como es habitual en los debates de política general en el Parlament de Cataluña —la sesión equivalente al debate del estado de la nación en el Congreso de los Diputados—, sino que esperará al final para realizar una respuesta conjunta.

Torra tenía dos opciones: responder a los líderes de la oposición inmediatamente después de su intervención o hacerlo en bloque, después de que todos pasaran por la tribuna de oradores. Y ha preferido la segunda opción para evitar el cuerpo a cuerpo y no exponerse a más desgaste de la cuenta.

Sus antecesores en la presidencia de la Generalitat nunca habían evitado los duelos en este tipos de debates de política general. Torra cambió la tradición para ahorrarse un debate de alta intensidad en un momento complicado de su mandato. El debate está marcado por el ultimátum de Torra al presidente Pedro Sánchez para que incluya la cuestión de la autodeterminación en el debate político y por la deslealtad con ERC.

Las normas del debate

Los grupos disponen de treinta minutos para su primera intervención y los subgrupos, de quince cada uno. Después de este primer turno de intervención de los grupos, el presidente de la Generalitat puede responder individualmente o conjuntamente y los grupos tienen un turno de diez minutos para la réplica.

Si el presidente o cualquier miembro del gobierno les responde, esto abrirá un turno de contrarréplica de los grupos de cinco minutos. Y esto es lo que ha evitado Torra.

Terminadas estas intervenciones se suspende el debate. A continuación, los grupos disponen de 30 minutos para presentar propuestas de resolución congruentes con el debate. La Mesa en tratará la admisión a trámite la misma tarde del miércoles y abrirá un nuevo plazo para que los grupos puedan transaccionar durante la mañana del jueves.

Está previsto que el pleno se reanude el jueves en las 12 del mediodía para hacer el debate y la votación. Las propuestas de resolución presentadas se podrán votar en bloque o una por una pero no se podrá pedir votación separada de una parte, párrafo o inciso de una propuesta.

Las propuestas derivadas del debate pueden incluir elementos de impulso de la acción de gobierno y también críticas a su actuación. Para aprobarse necesario el voto de la mayoría simple de los diputados, es decir, más votos a favor que no en contra

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