Torra, en el Folklife Festival de Washington. Foto: Generalitat de Catalunya

Torra estrena agenda internacional con un viaje a EEUU sin peso político

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Torra viaja a los Estados Unidos, como ya hizo Puigdemont, pero sin que en su agenda conste ningún encuentro con responsable político alguno

Barcelona, de ( CET)

El Govern intenta reconstruir su red paradiplomática internacional y ha hecho coincidir el anuncio de la reactivación de las primeras seis delegaciones en el extranjero con el viaje a los Estados Unidos con el que Quim Torra estrena su agenda internacional, visitas a Berlín y Bruselas para ver a Carles Puigdemont y los ex consejeros huidos aparte.

El problema es que, a falta de conocer el plan del viernes, el día programado para el regreso, no consta que Torra tenga concertada cita alguna con ningún representante político.

Un primer indicador que permite fruncir el ceño respecto del alcance del viaje es que Torra no se ha llevado a su consejero de Acción Exterior, Ernest Maragall, el encargado de desplegar el aparato internacional de la Generalitat, desmantelado durante el periodo de aplicación del artículo 155.

El presidente catalán, de hecho, ha denunciado presiones de la embajada española en Estados Unidos para ponerle trabas. Torra ha acusado en un comunicado a la "tenebrosa diplomacia española" de haber intentado "boicotear" su viaje y haberle aplicado "las restricciones habituales" a su comitiva, sin añadir ninguna otra precisión.

Pero la escasa relevancia que en términos diplomáticos y propagandísticos tiene este primer periplo norteamericano del presidente autonómico se percibe de forma flagrante si se compara con el viaje a los Estados Unidos que Puigdemont efectuó hace poco más de un año.

Puigdemont, con tres congresistas

Ya se sabe de lo estéril de los esfuerzos del Govern de Puigdemont –como se constató el pasado octubre- para conseguir apoyos internacionales que a la hora de la verdad avalaran la independencia de Cataluña, pero los intentos diplomáticos resultaban la legislatura pasada cuanto menos más aparentes.

En aquella expedición, el entonces presidente catalán no obtuvo ninguna atención por parte del gobierno estadounidense, pero al menos consiguió reunirse con tres congresistas: el demócrata Elliot Engel y los republicanos Francis Rooney y Dana Rohrabacher, que ya se había mostrado previamente favorable al derecho de autodeterminación de Cataluña. No eran primeros espadas, precisamente, pero menos es nada.

Invitación a un festival de cultura popular

Aquel viaje de seis días (del 26 al 31 de marzo) que le llevó a Boston, Washington y Nueva York lo aprovechó Puigdemont para dar una conferencia en Harvard y reunirse con emprendedores en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y con el director del Museo Judío de Nueva York.

De hecho, fue entonces cuando se cerró el acuerdo para que Cataluña fuera invitada en 2018 al Folklife Festival, el encuentro de cultura popular que organiza anualmente el Instituto Smithsoniano, el principal motivo del viaje que Torra inició este martes.

Cita con Carter

Puigdemont, por cierto, regresó a los Estados Unidos apenas una semana después, en esta ocasión, para entrevistarse en Atlanta con Jimmy Carter y dar una charla en el Carter Center para explicar el proceso independentista.

Días después, la entidad emitió un comunicado para dejar claro que el ex presidente y premio Nobel de la Paz se había limitado a escuchar a Puigdemont, y que no se involucraría de ninguna manera en un eventual referéndum independentista en Cataluña.

A Puigdemont sí lo acompañó en el viaje a Boston, Washington y Nueva York su consejero de Asuntos Exteriores, Raül Romeva. A Torra, en cambio, le ha acompañado la consejera de Cultura, Laura Borràs, para asistir a la inauguración, el martes, del festival de folk del Instituto Smithsoniano.

La agenda de Torra

Tras recibir a los participantes catalanes en el Folklife, el presidente completó la agenda del martes apadrinando la apertura del Catalonia America Council (CAC), un lobby catalanista dirigido por Andrew Davis, el antiguo responsable, cesado durante la aplicación del 155, de la delegación de la Generalitat en los Estados Unidos, que Maragall también ha anunciado que reabrirá próximamente.

La agenda del segundo día del viaje incluye una visita a la oficina de promoción comercial que la Generalitat tiene en Washington, una reunión con un bufete de abogados especializado en conflictos internacionales y una entrevista en el Washington Post.

Y para el tercero, lo único que hay previsto en la agenda oficial del president es su participación en la inauguración del festival de cultura popular.

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