Un asesor de Pimec defiende la independencia de Catalunya con España

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DEBATE INDEPENDENTISTA

Presentación del libro en el Col.legi d'Economistes de Catalunya

12 de junio de 2011 (17:52 CET)

La independencia es viable económicamente y sólo es cuestión política. Bajo ese principio se ha presentado esta semana el libro Sense Espanya. Balanç econòmic de la independencia en la que los economistas Modest Guinjoan y Xavier Cuadras defienden la tesis de que Catalunya no sólo es viable fuera del marco español, sino que los eventuales boicots que se produjeran tienen un impacto limitado.

Guinjoan, director de Economia y Empresa de la patronal Pimec, y Cuadras, ambos economistas en ejercicio, realizan un ejercicio de simulación que les lleva a defender la independencia económica de España en la medida en que ese escenario sería perfectamente superado por las empresas catalanas. El libro ha sido presentado esta semana en el Col.legi d’Economistes de Catalunya y su decano, Joan B. Casas, y el autor del prólogo y expresidente de Caixa de Catalunya, Antoni Serra Ramoneda, fueron los encargados de su puesta de largo.

Sin miedo a la represalia

Entre las tesis que defienden los autores de la obra destaca la normalidad institucional que tendría la independencia. Por lo que se refiere a un eventual boicot a las empresas catalanas tampoco debería preocupar. “Las empresas toman decisiones racionales y nadie en ellas está dispuesto a pagar más si no hay buenas razones que lo justifiquen”, señaló el alto cargo de Pimec para tranquilizar al auditorio sobre las posibles represalias que podrían adoptar las empresas españolas ante ese supuesto.

Tampoco es preocupante el boicot que pudieran llevar a cabo las personas. “Es emocional, limitado en el tiempo y se focaliza en unos cuantos productos representativos por lo que sus efectos son limitados”, aseguran los autores. En 30 años, además, cualquiera de esos efectos se habría diluido, agregan los dos economistas para relativizar desde una perspectiva económica la ruptura con España.

Más ventas locales

Las empresas que actúan en el mercado local catalán tampoco se verían afectadas y otras como las de servicios recibirían un impacto mínimo. Por si todos esos argumentos no fueran suficientemente convincentes, Guinjoan y Cuadras añaden otro de carácter recíproco: ante un hipotético boicot, los productos importados de España se sustituirían por otros locales, lo que atenuaría el impacto.

En definitiva, en línea con la defensa del modelo económico de la independencia, los autores del libro publicado por la editorial Pòrtic ponen cifras a lo que podría llegar a suceder: el descenso del PIB catalán derivado de un enquistamiento político sería únicamente de un 4% del PIB. Es más, las empresas catalanas tendrían que perder un 80% de sus ventas a consumidores finales y un 50% de las ventas a empresas españolas para igualar la cifra media en la que está estimado el déficit fiscal catalán.
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