CiU debe más de 17 millones a La Caixa

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La federación nacionalista es el partido político más endeudado con la entidad financiera catalana, seguida a gran distancia distancia de PSC e IC-V

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, junto a Isidro Fainé

29 de abril de 2012 (21:47 CET)

La federación de partidos nacionalista Convergència i Unió (CiU) es el grupo político español más endeudado con La Caixa. De forma directa, o a través de los dos partidos que la componen, adeudaba 17,105 millones de euros a finales del pasado año, según el informe anual de gobierno corporativo que la institución presidida por Isidro Fainé presentó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en virtud de la normativa vigente.

De acuerdo con los datos declarados por la caja de ahorros catalana (primer accionista de Caixabank), es la propia federación la que tiene un mayor nivel de endeudamiento contraído durante 2011, en concreto 8,8 millones de euros. El aumento del crédito concedido coincide con la celebración reciente de las últimas elecciones autonómicas y generales.

Le sigue a continuación el partido de Josep Antoni Duran Lleida, Unió Democràtica de Catalunya (UDC), que tiene contratados productos bancarios con La Caixa por importe de 5,847 millones de euros. Por su parte, Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) debe 2,442 millones al banco catalán de manera directa. La deuda contraída se refiere a operaciones de crédito, avales o garantías celebradas entre las formaciones políticas y la entidad financiera.

Condiciones de mercado

Las operaciones descritas por La Caixa ante la autoridad reguladora de los mercados se han rubricado a precios de mercado. Los principales préstamos cerrados con CiU se firmaron a un tipo de interés euríbor más un diferencial de dos puntos. Los tres créditos (uno de 4 millones, otro de 2 y un tercero de 2,3 millones) han abonado una comisión de apertura del 0,5%.

El crédito más caro establecido entre la caja y una formación política es el suscrito por Iniciativa per Catalunya (ICV), que tiene abierta una cuenta de crédito de 1,8 millones por la que paga un tipo de interés euríbor más cuatro puntos. Esa cuenta se abrió con una comisión del 0,5% y mantiene una comisión de idéntico porcentaje por no disponibilidad.

Impagados

La ley obliga a las entidades de ahorro a comunicar al mercado cuáles son sus posiciones acreedoras con formaciones políticas que participan en sus órganos de gobierno. De la misma manera, también deben comunicar al cierre del ejercicio cuáles son los impagos que se producen en operaciones superiores a los 1.000 euros. Al cierre de 2011, el principal impagado político de La Caixa era el mantenido por el Partido Andalucista, que adeudaba 328.000 euros. En una posición mucho menor, ICV tenía unos números rojos de 7.000 euros en la relación con el grupo financiero.

En el informe anual de gobierno corporativo, las cajas de ahorros también deben indicar qué posiciones financieras mantienen con sus consejeros y miembros de los órganos de gobierno. En el caso de La Caixa destaca la operativa relacionada con su vicepresidente tercero, Javier de Godó Muntañola, propietario del grupo de comunicación que lleva su nombre y que edita el diario La Vanguardia. Godó adeuda al banco catalán 7,4 millones de euros.

Los préstamos del vicepresidente Godó

El Conde de Godó mantenía en diciembre una cuenta de crédito de 2,4 millones de euros a título personal. Además, tenía suscrita una línea de avales por importe de 3 millones de euros para sus empresas y una cuenta de crédito con el mismo destino por 2 millones adicionales. Ambas fueron suscritas a 11 meses y en el caso del crédito a un tipo de interés euríbor más un diferencial de 1,75 puntos con una comisiones de apertura y de no disponibilidad del 0,4%.

Las relaciones entre los partidos políticos y La Caixa han retornado a la actualidad tras la denuncia de las fuerzas independentistas minoritarias en el Parlament de connivencia entre la formación nacionalista y el banco en oponerse a su campaña contra los peajes de las autopistas catalanas. El diputado Uriel Bertran, de SI, ha acusado al Govern de Artur Mas de actuar contra los conductores que se niegan a pagar los peajes en defensa de los intereses de la caja de ahorros. La Caixa es el primer accionista de Abertis, empresa propietaria de las concesiones de autopistas en Catalunya.

Campaña contra Abertis

Aunque con una incidencia menor, desde círculos independistas se está alentando una fuerte campaña en redes sociales bajo el eslogan #novullpagar y #novullpagaraEspanya que pretenden denunciar así una situación de discriminación fiscal de Catalunya. Una de sus primeras actuaciones ha sido promover el paso por los peajes de las autopistas sin hacer efectivo su coste. El Servei Català de Trànsit ha anunciado que sancionará a los conductores que se salten las barreras con multas de 100 euros.
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