La industria alimentaria inventa los vegetales con sabor a carne

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Sabe a carne, huele a carne, tiene textura de carne, pero es un compuesto de vegetales más económico y saludable. La biotecnología estadounidense populariza los alimentos que parecen lo que no son

Web de Beyond Meat, que crea simulaciones vegetales de la carne.

Madrid , 27 de marzo de 2016 (01:00 CET)

Nadie se dará cuenta de que la comida sobre el plato, que huele a carne, parece carne y sabe a carne, realmente es una masa hecha a base de vegetales que una empresa estadounidense está popularizando con el propósito de vender una alternativa más saludable a la hamburguesa tradicional.  
Beyond Meat, una start-up estadounidense, está revolucionando la biotecnología con sus nuevos productos alimenticios que parecen lo que no son. La empresa con sede en San Clemente, California, está asentanda en Estados Unidos la idea de que el alto consumo de carne es económica y ambientalmente insostenible.  

La producción de una carne para hamburguesa requiere más agua que 15 días de ducha. Además, el consumo de proteína animal está asociada al colesterol. Por este motivo, la empresa quiere contribuir a un menor consumo de carne de vacuno, un propósito al que muchos sectores sociales también se han apuntado.

Inversores de primera línea  

Con capital de la familia Gates, los fundadores de Twitter y de Kleiner Perkins Caufield & Byers, la firma de capital de riesgo que inyectó recursos en Google y Amazon, Beyond Meat dobla sus ventas cada año.  

"Los próximos dos años serán emocionantes", explicó Joseph Puglisi, un profesor de biología estructural de la Universidad de Stanford, a The New York Times. "Podemos utilizar una amplia gama de fuentes de proteínas vegetales y crear una paleta de texturas y sabores como, por ejemplo, embutidos, salchichas y carne de cerdo", añadió el profesor que trabaja en alternativas de la carne.

El fundador de la compañía, Ethan Brown, es un empresario obsesionado con el cambio climático. Trabajó ocho años en una empresa para hacer células de hidrógeno que pudiesen ser utilizadas en la industria del transporte, pero años más tarde descubrió que el ganado produce más gases que todo este sector. Entonces cambió de plan y comenzó a investigar innovaciones para sustituir la producción de carne.  

Soja y guisantes  

La empresa utiliza proteínas de soja y de guisantes para emular el sabor de la carne de vaca. Y, según los consumidores que la han probado, la diferencia es casi imperceptible.  

Pero la comapñía de biotecnología no sólo tiene carnes para hacer hamburguesas y albóndigas. También ha lanzado versiones de pollo con diferentes sabores que incluyen fingers de pollo. Y todo a base de vegetales.  

Hace tres años, los productos de la compañía sólo se podían adquirir en 360 establecimientos. Ahora, las falsas carnes se pueden adquirir en más de 7.000 locales y se prevé un producto masivo con la entrada en Walmart, un acuerdo que ya está cerrado.  

Sin transgénicos  

La innovación va en la línea de productos novedosos como los de Just Mayo, una empresa de mayonesas y salsas sin huevo y con bajo colesterol.  

A diferencia de otras empresas como Clara Foods (que vende falsas claras de huevo pero más nutritivas y completas) o Muufri (que es una alternativa a la leche de vaca), Beyond Meat no trabaja con transgénicos.  

Pocas novedades en España  

La industria de la alimentación busca alternativas más baratas y sostenibles. A España nada de esto ha llegado, pero al menos algunas aproximaciones se asoman en los supermercados más ecológicos.
 
La cadena Veritas explica que comercializa chorizos y embutidos a base de pollo en lugar de cerdo. Se trata de una alternativa más saludable pero a años luz de los cambios radicales que prepara la industria alimentaria en Estados Unidos.
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