La denuncia contra Torres se amplía a 14 altos directivos

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La distribuidora boliviana pide al juzgado investigar a la cúpula financiera y de márketing por evasión fiscal y desviación de subvenciones europeas a paraísos fiscales

Miguel Torres (izquierda) y su antigua distribuidora en Bolivia Adma Inchausti (derecha).

18 de septiembre de 2014 (20:51 CET)

La demanda contra Bodegas Torres por evasión fiscal y desviación de las ayudas europeas a paraísos fiscales ha salpicado a 14 altos directivos que han tenido posiciones de máxima responsabilidad en la compañía vitivinícola catalana. La distribuidora boliviana San Jorge, que presentó una denuncia hace dos meses contra Torres, acusa ahora con nombres y apellido a la cúpula directiva de la compañía y a algunos ex altos cargos durante los últimos años.

La ampliación de las acusaciones, que han sido admitidas por el juzgado de instrucción número 5 de Vilafranca del Penedès, apuntan a dos hombres que ocuparon puestos clave en la compañía: Jordi Viñals, que fue presidente de la empresa Miguel Torres Chile y que luego fue director comercial de las operaciones de la multinacional, y Miguel Miró, el director financiero de la sociedad vitivinícola que firma las declaraciones de Hacienda de la compañía.

La conexión chilena


Torres aprovechó su estructura internacional, con presencia en 150 países, para desviar las ayudas europeas OMC (Organización de Mercado Común) que Europa aporta para la exportación y promoción de vinos fuera del territorio comunitario, según la denuncia. Además de facturas en México y Estados Unidos, como ya avanzó este medio, la multinacional catalana también aprovecho su filial chilena para el desvío de fondos.

Torres utilizó una empresa fantasma en Chile, Provintra, para facturar acciones falsas de márketing y publicidad nunca realizadas en ese país. Con esas facturas, la compañía recibía los fondos europeos que fueron desviados a una cuenta en Irlanda entre 2004 y 2012, según explica la ampliación de la denuncia a la empresa.

Los acusados


El mecanismo fue similar al diseñado por Torres en Estados Unidos y México desde donde se desviaron fondos a cuentas a Bahamas y Andorra. En Estados Unidos y México, la empresa vitivinícola catalana utilizó las sociedades Provintra y Promotora de Mercadotecnica para el desvío de fondos. Ambas empresas no existen, según la denuncia.

La ampliación señala a los directivos Jordi Viñals, Miguel Miró, Christian Lottholz, Josep Sabarich, Miguel Torres Maczabeck y Mireia Torres (los dos últimos propietarios de la compañía). También señala a los responsables de márketing José Alberto Grosse, Eugenio Brotoms y Joaquín Tossas, a los enólogos Fernando Almeda y Matías Llobet, al exdirector financiero Joan Font y los exdirectores generales José Grau y Raúl Bobbet.

El distribuidor boliviano San Jorge que entró en una guerra judicial con Torres a raíz de la llegada de contenedores con productos próximos a su fecha de caducidad. La compañía catalana, asesorada ahora por el penalista de los grandes casos de corrupción de Catalunya, Cristóbal Martell, sostiene que el conflicto se originó por los impagos del distribuidor.
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