Revolcón de la justicia a Rodés y Andic en su batalla contra Figueras en el 'caso Habitat'

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El juzgado exime al presidente de la inmobiliaria de responsabilidad patrimonial y condena a costas a los accionistas minoritarios

Isac Andik

12 de noviembre de 2010 (12:23 CET)

No es exactamente una batalla de David contra Goliat, pero salvando las distancias de tamaño, se le asemeja. Las grandes fortunas que entraron en el capital de Habitat como accionistas minoritarios poco antes de que se produjera la crisis del grupo inmobiliario, han conseguido resacirse sólo parcialmente de sus reclamaciones. El juzgado mercantil número 3 de Barcelona ha sentenciado que el propietario de Mango, Isak Andic, y la familia Rodés, dueños de Mediaplanning, recibirán sólo el 50% de la inversión que realizaron en el capital de Habitat. Entre ambos, cobrarán unos 18 millones de euros que deberá abonar la propia empresa.

La sentencia del magistrado José María Fernández Seijo es análoga a otra anterior de marzo en la que falló que la familia Cuatrecasas, Dolores Ortega (sobrina de Amancio Ortega) y José Antonio Castro (Hesperia) iban a percibir la mitad del capital aportado a la inmobiliaria y no la totalidad como pretendían los demandantes. Además, en ambos casos, el juez exime de responsabilidad patrimonial directa a los dos principales accionistas de Habitat (Bruno Figueras y José Suñol). La resolución judicial tampoco es definitiva para los inversores minoritarios, puesto que Habitat ha recurrido contra la obligación de devolverles la mitad de la inversión.

Andic, Rodés, Cuatrecasas, Ortega y Castro accedieron al capital de Habitat en 2007 y reunieron entre los cinco el 25,08% del accionariado. Los acaudalados inversores habían solicitado en sus demandas ante el juzgado la nulidad del contrato de toma de participación y suscripción de acciones de 2007.

Figueras y Suñol vencen en el juzgado

El juez ha rehusado considerar esa reclamación y ha desestimado también otro aspecto de la demanda: una indemnización por daños y perjuicios. Sostenían que no habían sido convenientemente informados del estado de la compañía cuando fueron invitados a participar en la ampliación, entre otras consideraciones. El enfoque de su demanda judicial ha intentado infructuosamente que los dos accionistas mayoritarios (Figueras y Suñol) respondieran con su patrimonio personal a la reclamación, según fuentes jurídicas.

El poderío legal del bufete Cuatrecasas, al que pertenece uno de los demandantes, se ha estrellado contra el magistrado y contra la defensa de Figueras y Suñol, desempeñada por Uría Menéndez, cuyo bufete dirige en Barcelona Ariadna Cambronero. Fernández Seijo ha condenado a costas a los cinco millonarios y les ha invitado a sumarse al grupo de acreedores de la compañía y a recuperar la mitad de la inversión durante ocho años.
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