Siguiente parada: el 'smartphone' democratizado

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El Mobile World Congress de 2011 deja el reto de superar el obstáculo del precio y propiciar que todo el mundo tenga un dispositivo de datos, un mercado en expansión

19 de febrero de 2011 (12:07 CET)

La telefonía móvil como tal -es decir, comercializar horas de voz- tiene ante sí “un futuro muy depresivo”, en palabras del CEO de Softbank, Masayoshi Son. Una visión que comparten las principales operadoras y desarrolladores del sector, que se reunieron desde el pasado lunes hasta el jueves en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona con un nuevo reto encima de la mesa: democratizar los smartphones.

Su elevado precio es el principal obstáculo para que lleguen a todos los bolsillos. Pero, a la vez, el mercado de datos es la clave de la continuidad de un sector en el que la innovación está a la orden del día. Todas las perspectivas de futuro dibujadas por los primeros espadas que han pasado por Barcelona -desde el hombre de moda, Dick Costolo (CEO de Twitter), al venerado Eric Schmidt (CEO de Google)- parten del uso de estos dispositivos.



Es más, desde Cisco (que se instalarán en el distrito [email protected]) ya trabajan por conseguir un servicio de red que permita desarrollar el modelo de trabajo 365/24. “Con la red inteligente y el cloud, el modelo de negocios cambiará de raíz”, afirmaba el miércoles el dirigente de la multinacional, John Chambers. Y no es sólo una predicción. En Motorola ya han empezado a dar forma a estas palabras al presentar un nuevo dispositivo con la aspiración de ser una oficina de bolsillo: el Atrix 4G. Saldrá al mercado con dos periféricos que en el MWC han gustado. Un portátil extremadamente ligero para trabajar usándolo de CPU y una base que permite conectarlo fácilmente a cualquier pantallas e incluye puertos USB.



Versiones económicas

Con todo, las compañías ya tienen asumido el concepto de 'smartphone económico'. Unas versiones que tímidamente empezaron a ganar presencia en los stands a las que se les pasa las tijeras manteniendo la verdadera mina de oro del sector: las aplicaciones. En esta edición del MWC, las empresas enfocadas a estos servicios han llegado a llenar un sólo pabellón.

Blackberry ha dado un paso adelante importante en este sentido. El primer día del MWC anunció que permitirá pagar las aplicaciones que se compren a través de la factura mensual (cuenta con pactos con las operadoras). Una decisión que abre la puerta a un segmento que no dispone de tarjeta de crédito pero puede llegar a ser muy activo: los adolescentes. Precisamente un target en el que la compañía triunfa, sobretodo por su servicio de chat entre terminales.



Las tabletas

Al hablar del avance de los smartphones no se puede olvidar a sus hermanas mayores: las tabletas. Se consolida la tendencia que ningún fabricante de móviles se puede llamar como tal si no tiene una en su catálogo. Y aquí también se palpa otra de las guerras más viejas en el sector: la de los sistemas operativos.

El iPad de Apple por el momento está encabezando la carrera, con el anuncio de una segunda versión que incluirá puerto USB. Pero en el MWC se han visto dos dispositivos que le van a poner las cosas difíciles: la Xoom de Motorola y el Galaxy Tab 10.1 de Samsung. Ambas trabajaran con el nuevo Android HoneyComb.



De hecho, Google ha sido uno de los grandes protagonistas del evento. Su stand fue el que más fotografías recibió, y la iniciativa de repartir pins customizados del famoso robot verde a lo largo de los cuatro días para que se coleccionaran fue la acción de márketing estrella. Llegaron a repartir más de 120.000 pins.



Las polémicas del MWC

Con todo, el MWC también ha tenido sus polémicas. El caro desarrollo de esta red global que debe ir de la mano de las innovaciones anunciadas ha enfrentado a operadoras y fabricantes: ¿quién debe pagar? Los cinco grandes de Europa pedían colaboración de los imperios tecnológicos y Schmidt no rehusaba de frente esta iniciativa. Eso sí, tampoco decía que iban a pagar un sólo euro.

César Alierta, presidente de Telefónica, también cuestionaba una regulación desigual en todo el mundo que frena estas innovaciones.



El primer día de congreso se obtuvo la foto más morbosa del evento: Steve Ballmer, CEO de Microsoft, encima del escenario principal al lado de Stephen Elop, CEO de Nokia. Y es que los dos gigantes han vivido el evento de la mano tras el anuncio de que los suecos abandonaban sus sistema operativo para empezar a trabajar con el Windows Phone 7. A pesar de que Ballmer intentó tranquilizar a los otros grupos que trabajan con este software, las múltiples apariciones y menciones de Nokia al lado de Microsoft y viceversa ha hecho correr ríos de tinta.




Abril

El MWC cerró con un récord de visitantes: 60.000. En 2012 volverá a la Ciudad Condal, pero ahora en el calendario está señalado abril, que será cuando la organizadora GSMA diga quién se quedará con la capital mundial del móvil. Hay tres candidaturas que compiten con Barcelona: Milán, París y Múnich.

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