Los cartuchos chinos ultrabaratos dan la estocada a los consumibles de Prink

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Los imitadores de consumibles chinos venden hasta cinco veces más barato que el primer fabricante europeo de tintas de imitación. Un grupo de franquiciados sublevados asegura que los productos de Prink han dejado de ser rentables

Cartuchos en una tienda Prink.

Madrid , 15 de junio de 2016 (01:00 CET)

La primera cadena europea de venta de cartuchos reciclables y de imitación, Prink, sufre a un competidor inesperado: el imitador del imitador.  

Prink, una red de franquicias nacida en Italia y que cuenta con 250 tiendas y pequeños espacios de venta (córners) en España, ha dejado de ser la alternativa barata de los carísimos cartuchos y tóneres de impresora. Ahora, los grandes mayoristas que importan tintas desde China venden hasta cinco veces más barato y han puesto a temblar a la compañía con una pesada estructura de costes.

Tintas más baratas  

Prink creció como la espuma la década pasada con la masificación de ordenadores e impresoras personales. Los bajos precios de los consumibles de imitación, mucho más baratos que los originales, permitieron la expansión de la compañía. Pero ahora, sus precios lucen más cercanos a los de los cartuchos originales que a los de imitación.  

Un grupo de franquiciados de Prink ha comenzado a comprar cartuchos y tóneres mucho más baratos a otros distribuidores, porque --aseguran-- la red de franquicias italiana ha dejado de ser competitiva.  

Alberto Rodríguez, un franquiciado que acaba de abandonar la compañía, explica que la oferta de Prink ya no es rentable para su negocio ubicado en Alcorcón (Madrid). "Hay librerías que recargan cartuchos y empresas de informática que compran las tintas hasta cinco veces más barato que yo. Con los precios que nos dan, no podemos competir para ganar clientes de empresa. Es imposible", explica el franquiciado que ha rescindido el contrato con la compañía.  

Copia legal, copia ilegal  

El consejero delegado de Prink en España, Cristiano Arca, reconoce que los mayoristas de tintas ofrecen productos hasta cuatro y cinco veces más baratos que en su red de tiendas. Arca, cofundador de la marca, explica que su empresa cuenta con 1.000 tiendas que exigen una red de trabajadores de apoyo.    

"Es lógico que vendan más barato porque no tienen los costes nuestros. Nosotros invertimos en márketing y en formación. Pero hay que recordar que nuestros cartuchos son copias legales y de calidad. En cambio, estos productos son copias ilegales que infringen las patentes", explica el portavoz de la empresa en España.  

Prink reconoce que un grupo de franquiciados ha dejado de comprar sus productos y ha comenzado a comprar cartuchos más baratos a los mayoristas. "A veces intentan comprar productos por fuera. A veces incluso lo permitimos, pero generalmente no", explica el responsable de Prink en España.

Diversificación   

La multinacional italiana, que vende cartuchos reciclados (se rellena la tinta en un cartucho usado), de imitación y originales, cuenta con más de 1.000 tiendas en Europa. Asegura que su negocio es altamente rentable y que apenas el 3% de los franquiciados ha tenido dificultades económicas.  

Pero el exfranquiciado denunciante entiende que el modelo contractual y de franquicia atentó contra su negocio. "Imponen proveedores y precios. Los franquiciados pueden comprar los cartuchos con cualquier otro proveedor pero se los impide el contrato", explica José Zamarro, asesor legal de franquicias del despacho Pérez Álvarez.    

La empresa explica que, ante los nuevos competidores, ha decidido modificar su negocio tradicional. Ya no sólo vende cartuchos sino da servicio de mantenimiento gratuito a las impresoras. La amenaza es clara. Nadie imita mejor que los chinos.  Por eso, el consejero delegado de la marca en España reafirma su diversificación: "Si seguimos sólo vendiendo cartuchos, en 10 años estamos muertos".
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