Los operadores virtuales tocan la cara a los gigantes de la telefonía

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Las pequeñas compañías continúan ganando líneas gracias a las ofertas mega low cost, frente a las tradicionales cuya sangría de clientes no se detiene

Varios usuarios con sus móviles / EFE

23 de agosto de 2014 (20:19 CET)

¿Qué pasa en el mercado de la telefonía móvil? ¿En qué lugar se encuentran ahora los gigantes del sector? La brutal competencia está provocando un cambio de tendencia. Los peces más pequeños --los operadores virtuales--, se están quedando una parte importante del sustento, es decir, las nuevas líneas. Mientras, los tiburones --los operadores tradicionales--, hasta ahora los reyes y señores de todos los mares, pasan hambre.

Firmas como PepePhone, Simyo, MasMóvil o Tuenti o no dejan de ganar clientes en lo que va de año y le tocan la cara a las grandes como Movistar, Vodafone, Yoigo y Orange. Sólo en marzo, se hicieron con 250.000 altas nuevas, frente a la caída de casi 95.000 líneas que sufrió Movistar, las 40.000 menos de Vodafone o las 17.000 que perdió Yoigo.

500.000 nuevas líneas en tres meses

De las operadoras tradicionales, en el tercer mes del año sólo sobrevivió Orange, que consiguió ganar 2.000 líneas, aunque en enero y febrero ya había perdido otras tantas. “Las compañías grandes hemos perdido como consecuencia de la competencia tan dura de precios, lo que nos ha hecho bajar los ingresos. Pero la clave está en ofrecer unas tarifas competitivas e intentar adaptarse a cada momento y necesidad para que el cliente te respalde”, explican fuentes próximas a Orange.

Pero, sea como fuere, nadie parece estar a salvo de la amenaza que suponen las compañías de reciente creación que han llegado pisando muy fuerte y sin miedo a los veteranos. Así, en el primer trimestre del año, las virtuales han conseguido 500.000 nuevas portabilidades, según se desprende de los informes elaborados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Movistar, la más herida

Por contra, el mayor mazazo se lo ha llevado Movistar, la operadora de Telefónica. Ha perdido cerca de 380.000 líneas en tan sólo tres meses. Por detrás, le sigue Vodafone que se ha dejado por el camino otras 168.000 líneas y Orange que ha reducido su cartera en 30.000 líneas. Yoigo es la que, hasta el momento, ha aguantado más el tipo. Entre enero y febrero ganó más de 96.000 líneas, pero ya en marzo volvía a números negativos con 17.000 menos.

Fruto de la huida de clientes y la sangría de ingresos, las operadoras tradicionales han incorporado a sus negocios compañías virtuales propias, cuyos costes son menores al estar más orientadas hacia el autoservicio a través de Internet, no contar con tiendas físicas y no requerir importantes inversiones.

En el caso de Movistar, la más castigada, su operadora virtual es Tuenti que cuenta en la actualidad con más de 200.000 clientes activas y que ha crecido en los primeros meses del año en portabilidades netas por encima de la media de las OMV, según subrayan fuentes de la compañía. Aún así, el aumento de líneas por parte de Tuenti no compensa, ni de lejos, la pérdida que sufre su alma mater.

A por la tarifa más baja

El principal gancho de las operadoras virtuales es, sin duda, los bajos precios. Han entrado en una guerra para ofrecer la tarifa más low cost del mercado, lo que también ha obligado a las grandes a subirse, en la medida de lo posible, a este tren. Sin embargo, fuentes del sector advierten de que, a largo plazo, la reiterada bajada de precios puede llegar a comprometer las inversiones de las compañías tradicionales que sí destinan grandes sumas de dinero al desarrollo de nuevas redes y servicios.

Pero nada es predecible en este convulso mercado y habrá que esperar para ver qué estrategias adoptan las grandes compañías y qué movimientos realizan con el fin de ganar la partida.
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