Una empresa belga implanta microchips para identificar sus empleados

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La colocación es voluntaria, y sirve para abrir puertas o acceder al ordenador sin necesidad de claves

El microchip tiene el tamaño de un grano de arroz.

Barcelona, 04 de febrero de 2017 (19:00 CET)

La empresa de marketing digital Newfusion, de Bélgica, ha puesto en marcha un polémico sistema para identificar a sus empleados: les implanta un microchip bajo su piel, que les permite abrir puertas o acceder al ordenador.

Según informa el medio belga Le Soir, ocho empleados de la firma, ubicada en la localidad flamenca de Malines –al norte del país- se han colocado de manera voluntaria este dispositivo, que tiene el tamaño de un grano de arroz.

El objetivo es que esa tecnología subcutánea, que se coloca entre el índice y el pulgar, reemplace a las habituales tarjetas de identificación. "Nadie está obligado. Se trata de un proyecto lúdico. La idea proviene de un empleado que a menudo se olvidaba su tarjeta", explicó a la cadena de televisión belga "VRT" el director de la empresa, Vincent Nys, quien consideró que en términos de invasión de la privacidad "un iPhone es diez veces (más peligroso) que un chip".

Un anillo reemplaza las funciones del microchip 

Los trabajadores que no quieran someterse al implante, al que los hombres son más receptivos que las mujeres en el caso de Newfusion, pueden utilizar un anillo que cumpla la misma función. "La tecnología hace más fácil nuestra vida cotidiana. No hay que tenerle miedo, basta con probarlo", agregó Nys, quien explicó que "el chip dispone de una memoria que permite insertar tarjetas de visita" que permite volcar los datos de contacto a un teléfono inteligente de manera inmediata.

La idea no es nueva: ya había sido desarrollada en 1998 por el científico británico Kevin Warwick, cuyo prototipo se puede contemplar en el Museo de Ciencia de Londres. Nunca antes se había ensayado en Bélgica un chip de este tipo, que se utiliza desde hace años en Estados Unidos, especialmente entre el personal hospitalario. No obstante, hay estados como Wisconsin o California que prohíben su empleo, según precisa el medio belga de información tecnológica NewsMonkey.

El desarrollo de este tipo de implantes ha generado recelos, por las dudas que suscita en términos de privacidad como por los posibles riesgos para la salud que pudieran entrañar, como describe la Asociación Médica de Estados Unidos en un informe de 2007. "Si clamas ser tecnológicamente innovador, ¿por qué no empezar con uno mismo?", reflexionó Nys. Y puso a sus empleados como conejillos de Indias.

 

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