Valls reclama avales por 15.000 millones para evitar que el crédito se hunda más

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Gómez Navarro: "Hay que recapitalizar a los bancos cuanto antes"

12 de febrero de 2009 (13:45 CET)

Las empresas necesitan más apoyo para evitar que la restricción del crédito las atenace aún más. Ni es suficiente con la existencia de líneas de crédito aportadas por el Instituto de Crédito Oficial o en Catalunya el Institut Catalá de Finances. Por eso la Cambra de Comerç de Barcelona ha planteado que los organismos financieros públicos avalen hasta un 75% del crédito a las empresas, especialmente pequeñas y medianas por un importe máximo de 1,5 millones.

El aval seria la pieza que aseguraría, según dijo el presidente de la entidad, Miquel Valls, que el flujo de crédito a las empresas no se redujese por debajo de los límites a que este indicador llegó en anteriores crisis.
La línea de avales debería ser de por lo menos 15.000 millones de euros y serviría para mejorar el acceso al crédito de unas 10.000 pymes, según dijo Valls. Lo que planta la Cambra de Barcelona no es una ayuda directa, aseguró su presidente, si no dar apoyo a empresas que sean realmente viables. En este sentido pidió que la Administración fije criterios objetivos que delimiten que es y que no es una empresa solvente, porque en caso contrario el margen de subjetividad es grande.

Más directa ha sido la petición del presidente del Consejo Superior de Cámaras, Javier Gómez-Navarro, que ha abogado este jueves por que el Estado inyecte "cuanto antes" dinero en los bancos y cajas de ahorro españolas por la vía de la recapitalización para lograr que estas entidades aumenten los créditos a las empresas.

Por otra parte, Miquel Valls repasó como ha funcionado el plan del Instituto de Crédito Oficial para dar liquidez a las empresas, “se han adjudicado 113 millones de euros de una previsión de 10.000” dijo. De la línea para vivienda no se ha concedido ni un euros y de la de avales para promover vivienda protegida sólo se han dado 250 millones de los 5.000 previstos.

A las administraciones, Valls les reclamó celeridad en el pago de sus facturas, que de acuerdo con la ley de contratos públicos tiene que hacerse en un máximo de 60 días y en general no se cumple.

Miquel Valls evitó que su comparecencia supusiera una confrontación entre empresas y banca. “Hay que evitar la sensación de distanciamiento entre las empresas y la banca” dijo. Quizás porqué según los datos de una encuesta, el principal motivo de la crisis no es la financiación si no la caída de la demanda, afirmó. La crisis en el cuarto trimestre del 2008 es especialmente fuerte en hostelería, con una caída del 57% de la actividad y la industria con un descenso del 56%,. aunque los datos negativos afectan a todos los sectores.

La Cambra de Comerç ha analizado también las medidas adoptadas por el Gobierno central para reanimar la economía. Valls repartió algún elogio y también críticas. En el primer caso para el ministerio de Administraciones públicas que ha hecho “una gestión ejemplar del despliegue del fondo Estatal de Inversión Local. En el segundo el palo se llevaron los ministerios de industria, por su retardo en poner en solfa el plan de apoyo a la automoción y el de Ciencia e Innovación por la lentitud en implantar el plan de Investigación, Desarrollo e Innovación. Finalmente, el conjunto de la administración central recibió un toque porqué este año y no se ha aumentado el número de proyectos de inversión pública, que incluso caerá durante el 2009.
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