Protegido: 5 viajes perfectos (e imprevisibles) para regalar en San Valentín
De Burdeos a Florencia, si algo tienen en común estas propuestas es que destilan encanto y romanticismo, pero también planes divertidos, museos, ambiente cinematográfico y vuelos directos de Vueling
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an Valentín no tiene por qué ser sinónimo de regalos previsibles o cenas de última hora. A veces, la mejor idea es tan simple como cambiar de escenario: una ciudad que inspire, un hotel bonito, paseos sin prisa y una agenda de planes pensada para dos.
La buena noticia es que con Vueling se puede regalar esa escapada perfecta y disfrutar en cualquier momento del año, especialmente fuera de las fechas más concurridas para vivirlos con un encanto distinto: menos colas, más intimidad y más autenticidad. Y si a eso se suman los vuelos directos de Vueling, que nos dejan en cualquiera de estos destinos en menos de dos horas, el viaje se convierte en una escapada fácil de organizar incluso con pocos días de antelación.
Aquí van cinco destinos infalibles para un regalo perfecto por San Valentín.
Burdeos: una escapada con sabor francés
Burdeos es una de esas ciudades que sorprenden incluso a quienes ya han viajado mucho. Elegante, luminosa y con un aire sofisticado, es ideal para un viaje romántico diferente: menos obvio que París, pero igual de encantador.
Perfecto para parejas amantes de la buena gastronomía y el vino, cualquier recorrido debe incluir la Place de la Bourse y el Miroir d’Eau (Espejo de Agua). Gran icono de la ciudad, si de día es bonita, al atardecer se convierte en inolvidable.
El casco histórico de Burdeos, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, no deja de regalar preciosos rincones en los que perderse. Por su parte, la Ciudad del Vino (Cité du Vin) es otra de las visitas imprescindibles, que se puede completar con una ruta de bodegas por Saint-Émilion y, por supuesto, buenos restaurantes para comer bien y brindar mejor.
Vibrante y animada, la agenda de la ciudad suele incluir una programación cultural interesante en museos y teatros, mientras que los vuelos directos de Vueling facilitan la escapada con hasta 14 frecuencias semanales desde Barcelona.
Florencia: la ciudad que siempre enamora
Pareciera haber sido diseñada especialmente para San Valentín, pero Florencia es mucho más que una hermosísima postal. Con una historia de más de 2.000 años (fue fundada por Julio César en el año 59 a.C.) y varios periodos de esplendor, especialmente en el Renacimiento, cuando llegó a ser epicentro cultural de Europa, con los Médici como mecenas y artistas de la talla de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel, hoy sigue siendo el destino ideal para amantes del arte y la belleza.
Cada plaza, cada fachada y cada puente nos hacen detenernos, ya sea Ponte Vecchio, con el Arno reflejando la luz cambiante; el Duomo de Santa Maria del Fiore, con su cúpula monumental; la Piazza della Signoria; la Galería Uffizi; o el mirador de Piazzale Michelangelo, el imprescindible absoluto para una foto (y un momento) perfectos.
Sobre el río Arno en Florencia, el Ponte Vecchio es un símbolo de la ciudad y uno de los puentes más famosos del mundo, además de uno de los pocos habitados que existen
Si se escoge una fecha que no coincida con periodos vacaciones se puede disfrutar de planes culturales, exposiciones y conciertos o, simplemente, de un paseo por alguno de sus barrios más auténticos, como Oltrarno, donde se dan cita artistas y artesanos.
Vueling conecta Florencia con vuelos directos desde España (especialmente desde Barcelona), facilitando una escapada italiana sin escalas.
Ámsterdam: canales, museos y romanticismo inesperado
Ámsterdam en invierno es una joya. La ciudad se vuelve más tranquila, los canales reflejan las luces y los cafés, restaurantes y museos invitan a refugiarse del frío con un plan de dos. Para sacarle todo el jugo a la ciudad hay que dar un paseo por el Jordaan, el barrio con más encanto bohemio, perfecto para caminar sin gps entre sus calles estrechas, sus patios pequeños y sus jardines.
Los grandes museos como el Rijksmuseum o el Museo Van Gogh son siempre una buena elección, como también recorrer los canales al atardecer -si puede ser, en barco-, cuando la ciudad se vuelve especialmente fotogénica. También hay que perderse por el barrio de 9 Straatjes (las Nueve Calles), para encontrarse con tiendas bonitas, cafeterías y ambiente local.
Vueling opera vuelos directos a Ámsterdam desde Barcelona con hasta 47 frecuencias semanales.
Lisboa: miradores y cenas con fado
Más cercana y accesible de lo que recordamos, Lisboa es una escapada redonda en pareja: temperaturas suaves, luz preciosa y una ciudad que combina romanticismo y autenticidad.
Ideal para caminar, comer bien y capturar momentos con alma, hay que recorrer sus miradores como el de da Senhora do Monte, uno de los más espectaculares de la ciudad, recorrer las callecitas del barrio de Alfama, subirse al tranvía 28 y acercarse a Belém a comer sus deliciosos pasteis de nata. También, claro, reservar un restaurante donde se canten en directo fados. Menos habitual, aunque tampoco es ningún secreto, recomendamos disfrutar de un atardecer en el LX Factory, una antigua área industrial junto al puente 25 de Abril, en el barrio de Alcántara, transformada en hervidero creativo y de tendencias.
Vueling conecta Lisboa con vuelos directos desde Barcelona, Bilbao, París, Palma de Mallorca e Ibiza, lo que la hace perfecta para una escapada de fin de semana largo.
Vueling conecta Barcelona y Roma con hasta 41 frecuencias semanales
Y es que San Valentín no es un día, sino una excusa perfecta para regalar (o regalarse) una escapada en clave europea que, con Vueling, es más fácil de organizar. Reserva tu próximo viaje en vueling.com y regala una escapada romántica.