De Jerez a Chianti pasando por Burdeos: 8 destinos para descubrir la cultura del vino
Del mar de viñedos de La Rioja a las colinas ondulantes de la Toscana y las terrazas del Duero, Vueling propone un viaje a los grandes territorios del vino de Europa para descubrir su cultura en la época más especial del año
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o tenemos dudas y sí muchas pruebas para afirmar que el otoño es la época más especial del año para conocer los paisajes del vino. La vendimia, las fiestas en torno a la recogida de la uva y las actividades que proponen las bodegas, que van desde paseos y pícnics entre viñas a recoger la uva y elaborar nuestro propio vino, se unen a increíbles paisajes teñidos de mil y un colores de verdes, amarillos, ocres, dorados, cobrizos y rojos para convertir en mágica cualquier experiencia.
De España a Italia y de Portugal a Francia, destinos como Jerez, La Rioja, Burdeos, Toscana, Piamonte, Véneto o el valle del Duero combinan tradición y cultura del vino con una programación especial en torno a la vendimia. La red de Vueling conecta Barcelona y otras ciudades españolas con varios de estos destinos, haciendo posible recorrer diferentes regiones vinícolas y descubrir en cada territorio una forma distinta de celebrar entre cepas.
Jerez: vendimia entre vino, flamenco y gastronomía
A su alrededor de despliega la Ruta del Vino más visitada de España desde hace años y no es por casualidad: Jerez de la Frontera, pero también El Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda, Chiclana de la Frontera, Chipiona, Puerto Real, Trebujena y Rota conforman uno de los destinos más atractivos del otoño para los viajeros.
Aquí las viñas y las bodegas, muchas de ellas centenarias, se alternan con diferentes paisajes y monumentos, pero también con el flamenco y los tabancos, la gastronomía, los oficios tradicionales como la tonelería y el arte y la historia impresos en cada rincón.
Durante los meses de septiembre y octubre, todo el territorio se vuelca con actividades que van del pisado de la uva a las catas, visitas a bodegas para descubrir su sistema de soleras y criaderas que da lugar a sus característicos vinos y actividades entre viñedos tan originales como las rutas 4×4 por el Marco de Jerez.
Vueling acerca este destino gracias a las conexiones con Jerez desde Barcelona y Palma de Mallorca.
La Rioja: el paisaje multicolor
En otoño, La Rioja y la vecina Rioja Alavesa muestran una de sus estampas más especiales: hileras e hileras de viñas que cambian el verde por una paleta de tonalidades amarillas, ocres y rojizas, mientras pueblos y bodegas viven el ambiente propio de la vendimia.
Es una época perfecta para recorrer sus paisajes a pie, en bicicleta o en segway, y descubrir algunas de sus localidades más emblemáticas, como las villas medievales de Laguardia, Elciego o Briones. La ruta puede continuar en Logroño, con su ambiente de tapeo, o en Haro, donde el famoso barrio de la Estación reúne algunas de las bodegas más reconocidas de la región.
Vueling conecta Barcelona con La Rioja con dos frecuencias semanales y dispone de conexiones a Bilbao, la mejor puerta de entrada a Rioja Alavesa, desde Barcelona, Alicante, Málaga, Sevilla, Lanzarote, Tenerife, Fuerteventura, Gran Canaria, Palma de Mallorca y Valencia.
Burdeos: dormir entre châteaux y viñedos
Para muchos la ‘capital mundial del vino’, Burdeos es mucho más que su innovadora Ciudad del Vino y sus etiquetas más clásicas. Durante la vendimia, es posible recorrer hermosos châteaux del Médoc, Saint-Émilion o Sauternes y visitar propiedades vinícolas que desvelan algunos de los secretos que esconden los grandes crus.
Además de jornadas de patrimonio y de puertas abiertas, es posible también adentrarse en lugares históricos como el Château Royal de Cazeneuve o el Château ducal de Cadillac.
Vueling conecta Burdeos con Barcelona, ofreciendo alrededor de un vuelo diario durante este otoño.
Toscana: las colinas del Chianti en vendimia
La imagen basta para despertar las ganas de viajar: carreteras secundarias que transitan en La Toscana entre colinas de viñedos y olivos, caminos enmarcados por cipreses y preciosos pueblos que llevan la cultura del vino en su adn.
Sangiovese, Chianti Classico, Brunello di Montalcino y los ‘súper toscanos’ como Sassicaia, Tignanello son solo algunos de los vinos protagonistas de esta ruta, que tiene también paradas en pueblos como Greve in Chianti y Panzano, que celebran sus fiestas en esta época.
Durante el mes de septiembre, Vueling ofrece hasta 4 vuelos directos diarios desde Barcelona a Florencia.
Piamonte: el otoño del vino y la gastronomía
Con Turín como puerta de entrada, el Piamonte vive la vendimia con especial intensidad en localidades como Langhe y Asti, donde se celebra la Douja, un prestigioso concurso enológico nacional y festival gastronómico que premia desde 1967 los mejores vinos y grappas de Italia.
Aquí, entre plazas, palacios y patios se puede participar en catas de vinos piamonteses (como Barbera, Barolo o Moscato d’Asti), degustar platos tradicionales del Monferrato, o asistir a charlas culturales y eventos musicales.
Vueling ofrece hasta dos vuelos directos al día a Turín desde Barcelona.
Véneto: entre prosecco y villas históricas
Y, sin salir de Italia, Venecia nos anima a prolongar esta escapada de vinos hasta el Véneto, tierra del prosecco, con las colinas de Conegliano y Valdobbiadene declaradas nada menos que Patrimonio Mundial de la UNESCO por su característico paisaje.
Durante todo el otoño se puede admirar el increíble mosaico de pequeños viñedos distribuidos en terrazas (los famosos ciglioni), pero también visitar pueblos medievales y rincones con encanto que surgen entre bosques y cultivos, como el Molinetto della Croda en Refronteolo, Follina, Cartizze o Farra di Soligo, así como participar en las jornadas de puertas abiertas que las villas históricas organizan en torno al Prosecco Superiore DOCG.
Para llegar fácil y cómodamente, Vueling ofrece hasta 5 vuelos diarios directos a Venecia desde Barcelona.
Oporto: el Duero en época de vendimia
Y de Italia a Portugal para descubrir otro de los paisajes más evocadores creados por el hombre en torno al vino. Hablamos de Oporto y el valle del Duero, con los viñedos dispuestos en terrazas que se deslizan suavemente hacia el río y las quintas como guardianas de un saber hacer centenario en torno al vino de Oporto.
En toda la zona, las Festas das Vindimas se prolongan de principios de septiembre a mediados de octubre, con actividades tan apetecibles como visitas a quintas, pisado de uva a la luz de las velas y cenas de vendimia.
Para descubrirlas, Vueling ofrece vuelos directos a Oporto desde Bilbao y Barcelona.
Lisboa: vinos, castillos y vendimias
Desde Lisboa, las regiones vitivinícolas de Setúbal y Bucelas ofrecen otra manera de vivir la cosecha, con bodegas familiares y vinos moscatel que completan una escapada perfecta para los amantes del enoturismo.
Cerca de la capital, Palmela celebra su Festa das Vindimas, que extiende más allá de septiembre con actividades como el pisado de uva en el patio del castillo, catas gratuitas de Castelão, desfiles y fuegos artificiales.
Durante todo el otoño, Vueling conecta Lisboa con Palma de Mallorca, Bilbao y Barcelona.
Con sabor a mosto y a vino, del Oporto al Prosecco y del Jerez a Burdeos, las escapadas de otoño se multiplican en estos paisajes y destinos que pueden descubrirse viajando con Vueling.